José Garth Medina
La adolescente calló lo ocurrido hasta el 19 de septiembre, cuando le confesó a su hermana mayor lo sucedido y esta avisó a las autoridades del hospital y posteriormente a la Policía.
Durante el juicio, Jimmy López señaló que su defendido, Norberto Quiroz Cruz, no estaba de turno el día de los hechos y por lo tanto no es responsable del delito imputado por el Ministerio Público.
Ayer en el debate de pena el fiscal pidió 12 años de cárcel para el acusado, con lo que estuvo de acuerdo la defensa de Quiroz.
La judicial Flor de María Torres Garth leerá sentencia la próxima semana.
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Valiéndose del acceso que tenía a la sala de pacientes aislados, en el hospital de Rosita, Norberto Quiroz Cruz habría entrado a las 2:00 de la mañana, del 7 de septiembre pasado, para violar a una muchacha de 17 años que estaba interna.
Por violación agravada, la juez especializada en violencia en el Triángulo Minero, Prinzapolka y Mulukukú, Flor de María Torres Garth, encontró culpable al enfermero Norberto Quiroz Cruz.
Raymundo Arróliga Triana, fiscal auxiliar, refirió que el acusado entró a las 2:00 a.m. del día referido, le dio sedantes a la víctima, le tapó la boca con cinta adhesiva, la ató de las manos y la violó.
El enfermero también habría suministrado pastillas a otros pacientes para sedarlos y que no se enteraran de lo que ocurría.
¿OFRECEN DINERO?
En su relato a las autoridades la adolescente señala que no recuerda con exactitud lo sucedido, pero logró reconocer a su agresor, pues cuando despertó de la reacción del sedante este estaba encima de ella.
La víctima tenía más de un mes de estar ingresada en ese centro por una enfermedad crónica y se encontraba asilada junto a otros tres pacientes.
Aseguró que Quiroz la amenazó diciendo que su compañera de vida era abogada y trabajaba con un organismo de Derechos Humanos y que mejor no dijera nada a nadie.
La hermana mayor de la víctima, quien trabaja en el hospital, declaró en el juicio que familiares del agresor llegaron a ofrecer dinero a su papá para que no procedieran con la acusación, lo que fue rechazado, porque son cristianos, argumentando que la muchacha abusada no era mercancía para negociar con ella.
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