Humberto Galo Romero
Nicaragua se ubica en el puesto 110 de 177 países evaluados en el Informe de Libertad Económica 2013, una publicación elaborada por The Wall Street Journal y la Heritage Foundation. Esta organización con sede en Washington, Estados Unidos, realiza este estudio con base en cuatro pilares fundamentales: Estado de derecho, gobierno limitado, eficacia reguladora y apertura de los mercados.
El ranking está elaborado basado en estos pilares y diez indicadores, entre los que destacan derechos de la propiedad, libertad frente a la corrupción, libertad fiscal, gasto público y libertad empresarial.
James Roberts, investigador principal para el centro de la economía y el comercio internacional de la Heritage Foundation, presentó el informe ayer durante el almuerzo mensual organizado por la Cámara Americana de Comercio de Nicaragua (Amcham).
FACTORES QUE INCIDEN
Para el investigador en el caso concreto de Nicaragua, el Estado de derecho presenta ciertas debilidades que han incidido negativamente, tales como las precarias garantías a la propiedad privada o la corrupción.
“En el caso de Nicaragua hay cosas buenas, tal es el caso de la apertura al mundo comercial, en términos de gastos gubernamentales el tamaño es adecuado, pero también hay problemas con la corrupción, por ejemplo, o los derechos de la propiedad”, dijo.
Precisamente en estos dos indicadores del informe, en lo concerniente a derechos de propiedad Nicaragua recibió una puntuación de 15, lejos de la media mundial que es 45; en tanto en lo concerniente a corrupción el país tuvo una puntuación de 25, lejos de la media promedio de 40 del resto de países encuestados.
Otro de los aspectos negativos reflejados por el estudio son algunas políticas económicas implementadas por el Gobierno que limitan la diversificación de los productos que se elaboran y que con el correr del tiempo podrían afectar el libre comercio y el surgimiento de nuevas empresas.
“Todos estos factores sumados han jugado en contra de Nicaragua, es por ello que en términos generales el país ocupa una puntuación de 56.6 en lo concerniente a libertad económica, lo que lo ubica en el puesto número 21 de 29 países de la región de América”, expresó Roberts.
En tanto en el informe se detalla que “la tasa arancelaria promedio ponderada por el comercio es moderada en el 2.3 por ciento, pero las regulaciones complejas aumentan el costo del comercio. El régimen de inversión no es transparente y eficiente. A pesar de los comentarios antimercado de algunos líderes del Gobierno, el país ha atraído crecientes niveles de inversión extranjera. El alto costo de la financiación a largo plazo sigue obstaculizando el crecimiento más dinámico del sector privado”, explica el texto.
NO TODO ES NEGATIVO
A pesar de estos elementos Roberts destaca algunos aspectos positivos en los que Nicaragua ha mostrado algunas mejoras en comparación con los años anteriores.
En este sentido, en el caso concreto de Nicaragua, las normas jurídicas en materia fiscal han logrado generar un panorama un poco más estable.
“La presión fiscal es igual a 18.3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). El gasto público es equivalente al 34.1 por ciento del PIB. La deuda pública está en torno al 70 por ciento del ingreso bruto del país”, se lee en el documento.
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