La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) emitió un comunicado en el que opina que reformar parcialmente la Constitución Política de Nicaragua no es necesario. Más bien, lo que se necesita es «apegarnos a la Constitución actual, fortalecer nuestra institucionalidad y el balance entre los poderes del Estado, y promover un diálogo nacional que nos permita formular un Proyecto Nación».
Según el análisis hecho por esta organización no gubernamental, la propuesta de reformas enviadas por el Poder Ejecutivo a la Asamblea Nacional, posee más aspectos negativos que positivos, los que afectarían la democracia, el crecimiento económico y la reducción de la pobreza. Además, «causarían incertidumbre en la inestabilidad, lo que afectaría la inversión y la economía».
«La pobreza y la inequidad no se reducen elevando a rango constitucional una ideología en particular como el socialismo, ni optando por un determinado credo religioso (Arts. 4-5), sino fortaleciendo la igualdad de oportunidades para todos los nicaragüenses, lo que requiere un pleno Estado de Derecho, y políticas públicas que faciliten un crecimiento económico más dinámico e inclusivo», señala el comunicado.
LO MALO
Según el Funides, según la propuesta de reformas a los siguientes artículos, causarían lo siguiente:
Arto. 95: La posibilidad de participación activa en el Gobierno de miembros del Ejército podría afectar la despolitización de las Fuerzas Armadas lograda en las dos últimas décadas.
Arto. 131: La pérdida de sus puestos en el caso de diputados y concejales que cambien de bancada en el ejercicio de su cargo, puede inhibir que voten independientemente y comprometer su integridad.
Arto. 146: La elección presidencial por mayoría relativa podría producir gobiernos de poca legitimidad y, unida a la mayoría absoluta para el nombramiento de Ministros (Art. 138-30), podría llevar a una parálisis gubernamental, afectando el funcionamiento del Estado y la actividad económica.
Arto. 147: La pretensión de varios de nuestros gobernantes de mantenerse en el poder nos ha llevado a través de la historia a enfrentamientos con altos costos humanos, sociales y económicos. Sin ir muy lejos, nuestro ingreso por habitante ajustado por inflación es actualmente apenas el 60 por ciento del de 1977, debido a los conflictos de finales de los 1970s y de los 1980s. Es por ello que creemos que se debe restringir la reelección presidencial y fortalecer el profesionalismo e independencia del Poder Electoral.
Arto. 150: La potestad del Presidente de “dictar acuerdos ejecutivos con fuerza de ley” también debilita el balance entre los poderes del Estado y las funciones de la Asamblea.
LO BUENO
Arto. 160: La creación de la Jurisdicción de lo Contencioso-Administrativo, fortalecería los derechos de los ciudadanos frente a las autoridades.
Arto. 165: La elevación a rango constitucional del Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial contribuiría a la independencia judicial.
Arto. 190: El recurso Habeas Data permitiría a ciudadanos conocer información que autoridades y empresas tienen sobre ellos.