Judith Flores
Corresponsal / Miami
El presidente de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) y obispo de la diócesis de Estelí, Juan Abelardo Mata, se reunió en Miami, con el arzobispo de la arquidiócesis de Miami, Thomas Wenski, para dar a conocer la grave situación política que vive Nicaragua, generada por el presidente inconstitucional, Daniel Ortega, que promueve reformas a la Constitución para perpetuarse en el poder, igual al resto de sus aliados, los países de la llamada Alternativa Bolivariana (ALBA).
El Obispo sostuvo una reunión privada con el arzobispo Wenski, uno de los principales temas abordados es la actual situación de Nicaragua, a las puertas de una Reforma Constitucional, una de las últimas crisis generadas por Ortega, “él –Wenski- conoce de la situación del país, y la evolución de la comunidad nicaragüense en el sur de la Florida, en más de treinta años“.
El prelado dijo que el gobierno de Ortega, promueve una campaña contra la iglesia Católica, los medios de comunicación independientes y contra cualquier persona o empresario que no esté de acuerdo con el rumbo al que el régimen lleva al país.
“Lanzan campañas de descréditos y le imponen sanciones a través de las instituciones del estado como la DGI (Dirección General de Ingresos)“.
“Se gesta una nueva guerra civil en Nicaragua“, dijo el Obispo al periodista en el programa de televisión A Fondo, que dirige Pedro Sevcec, debido a la intransigencia del actual gobierno, una situación que genera cada vez mayor descontento en la población.
El prelado sostiene que mientras los sandinistas tengan mayoría en el Parlamento y continúen su programa de gobierno, no le ve una solución a la crisis de institucionalidad en la que ha Ortega ha sumido al país, a su juicio la situación tiende a empeorar.
Sin embargo, dijo se hace necesario caminar en un sentido de nación y de patria, “aquí viene ir creando una nueva conciencia en los líderes políticos y buscar nuevos liderazgos para hacerle frente a esta nueva dictadura totalitaria que se quiere ir imponer en la nación. Estoy seguro, y le pido a la Virgen, que escuche nuestros ruegos -para- que se originen situaciones internacionales que obligue al gobierno a frenar ese proceso de destrucción de la nación que están llevando a cabo”, sostuvo.
Otro elemento a valorar a criterio del prelado, son las pugnas internas de lucha de poder en el seno del partido Sandinista.
“Observo que hay divisiones internas entre ellos y va a pasar aquí como el sapo que quiso ser buey que tanto se sopló que se terminó reventando, así pasa siempre, es la ley, y como dice la justicia Divina que los malvados terminan eliminándose entre ellos por afán de poder y yo veo que este elemento de celarse, descalificarse y autodestruirse aunque lo tratan de mantener con un perfil bajo y no públicamente está generando la muerte entre ellos mismos».
El Obispo cree que no habrá orteguismo de manera indefinida como pretende Ortega. “Nicaragua no es Cuba, el pueblo nicaragüense es un pueblo paciente, sufrido pero al mismo tiempo muy rebelde y la sangre indígena brota pronto, ya está usted viendo quienes están dando las cuotas de sangre en esto, es el campesinado, y se están sumando más gente al creer que solo con las armas habrá solución, pero no se puede con las armas bendecir porque como decía Pablo Antonio Cuadra, el hombre con arma solo lleva a la muerte, la lleve legal o ilegal“.
Mata estima que a su regreso a Nicaragua, aumente la presión y los ataques de parte del gobierno, que a través de sus medios desinformaron al alegar que venía a Miami a recoger dinero para financiar a los grupos armados.
“Estoy seguro que la información que les está llegando en estos momentos los debe tener bastante enardecidos y molestos“.
Mata sostendrá está tarde un diálogo con grupos de nicaragüenses preocupados por el rumbo de la nación. El Obispo realiza en Miami una serie de entrevistas con medios de comunicación estadounidenses e internacionales.