La versatilidad de la marca Raspberry Pi vuelve a demostrarse con proyectos como Kano, un pequeño kit que convierte a este desarrollo en un miniordenador algo más preparado para comenzar a trabajar con él, sobre todo en entornos educativos.
Se trata de un kit de desarrollo con el cual los niños y grandes pueden desarrollar aplicaciones de una manera simple y amigable.
La idea de Kano es la de aprovechar como base el Raspberry Pi y proporcionar una serie de periféricos que permitan conectarlo a un monitor. A partir de ahí podremos comenzar a jugar, escuchar música, ver vídeos o aprender a programar.
Es sencillo
Los desarrolladores del proyecto han querido facilitar la vida a los usuarios no tan habituados a “buscarse la vida” para aprovechar la potencia de Raspberry Pi, y en el kit Kano proporcionan básicamente todo lo necesario para conectar el Raspberry Pi a un monitor y comenzar a disfrutar de sus posibilidades.
El pack incluye cables de conexión y alimentación, una tarjeta SD con Kano OS, una distribución Linux con una interfaz especialmente orientada a niños, un altavoz modesto, un miniteclado con touchpad, y una llave USB WiFi para poder conectarnos a redes inalámbricas.
El proyecto ha sido muy bien aceptado en su campaña de lanzamiento. El precio del Kano es 119 dólares e incluye, por supuesto, un Raspberry Pi.

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