Tegucigalpa/ACAN-EFE
La canciller de Honduras, Mireya Agüero, aseguró hoy que no existe «disputa insular» con El Salvador por la isla Conejo, situada en el golfo de Fonseca (Pacífico), porqué ese tema ya fue «resuelto» por la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
«No hay disputa insular, eso fue superado por el fallo» de la CIJ, dijo Agüero a periodistas.
Honduras y El Salvador comparecieron en la CIJ, que el 11 de septiembre de 1992 dio a los hondureños la soberanía sobre la mayoría de territorios en disputa, pero la posesión de la isla Conejo nunca estuvo en discusión, según ambos gobiernos, que la reclaman como suya.
Las autoridades hondureñas están «abiertas a hablar de la ejecución de la sentencia», indicó la funcionaria, quien subrayó además que «negociar» la soberanía de la isla Conejo «no es factible».
Agüero se reunió la semana pasada en Nueva York con el presidente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y embajador de China, Liu Jieyi, para defender la soberanía de su país sobre el isla Conejo y solicitó apoyo para hacer cumplir a El Salvador la sentencia de la Corte de la Haya.
Honduras y El Salvador mantienen una confrontación por la soberanía de la isla Conejo desde septiembre pasado, luego de que militares hondureños realizaron dos actos en la ínsula, que se localiza en el golfo de Fonseca, región que ambos países comparten con Nicaragua.
El Salvador envío el pasado día 11 una carta a la ONU en la que defiende «su soberanía sobre la isla Conejo y demanda la desocupación inmediata de la misma».
Un día después, el presidente hondureño, Porfirio Lobo, aseguró que los militares de su país continuarán en la isla Conejo, un peñón de menos de un kilómetro cuadrado.
Honduras también ha expresado su preocupación ante la compra por parte del Gobierno de El Salvador de un escuadrón de aviones militares de ataque A 37 que, según Agüero, «brinda a El Salvador la capacidad militar que decía no tener».
La canciller hondureña señaló que su país también pidió al Consejo de Seguridad emita «las resoluciones y las recomendaciones que aseguren el mantenimiento de la paz» en el golfo de Fonseca, mediante el «cumplimiento de la citada sentencia de la Corte Internacional de Justicia.