Devolverle la sonrisa a un niño o niña no solo se logra regalándole un juguete, sino adoptándolos. No solo les regalará nuevos padres y hermanitos cuando los haya, sino una nueva vida donde el amor, las caricias y nuevas experiencias son tesoros que serán parte del nuevo camino de ese pequeño, que ahora llamará su hijo o hija.
[/doap_box][doap_box title=»INSEGURIDADES» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
[/doap_box]
A pesar que es un gesto maravilloso adoptar a un niño, no deja de ser delicado para los nuevos padres, porque algún día tendrán que contarle la verdad de su identidad al pequeño ser que acaban de adoptar.
Es en este momento donde los padres siente temor de que el niño los rechace o de que salga lastimado por contarle la verdad de sus padres biológicos.
Onelia Alegría, del consultorio psicológico integral, manifiesta que la adopción es un gesto importante porque la pareja le da una oportunidad de una vida mejor al niño adoptado, y al mismo tiempo provee el desarrollo óptimo de la vida del niño y la de ellos mismo, para constituirse como familia.
Hora de decir la verdad
Muchas veces piensa que si adopta al niño recién nacido no será necesario decirle que no son sus padres biológicos, pero a juicio de la psicóloga Alegría, es necesario e importante que el niño o niña sepa de su origen a pesar de la reacción que este pueda llegar a tener.
Sin lugar a dudas, a la hora de decir la verdad, la sinceridad y la comunicación son sus aliados. Recuerde que es mejor que él o ella sepa que es adoptado por ustedes que por un tercero, que de seguro lo hará sentir mal.
Ante esto es importante que “lo vayan trabajando desde pequeño”, expresa la psicóloga.
Una buena alternativa es que lo aborden con sutileza y lenguaje sencillo, pero siempre reafirmándole que su llegada es lo más maravilloso que les ha ocurrido como padres.
Es necesario que le expliquen por qué sus padres biológicos lo abandonaron, pero sin necesidad de recriminar el acto realizado por ellos. Pueden expresarle que sus padres no tenían las condiciones necesarias para convivir con él o ella, pero “ustedes como sus nuevos padres se enamoraron de su forma de ser, sus ojos, su sonrisa, entre otras cualidades, y que quieren continuar con esta hermosa relación”, afirma Alegría.
![]()
Ver en la versión impresa las páginas: 4 B