En entrevista con la red radiofónica DZBB de Manila, Pacquiao dijo después de su victoria que agradecía al pueblo filipino, en particular a los sobrevivientes del tifón que oraron por él. “El honor es para ustedes”, afirmó
[/doap_box]
Miles de filipinos que sobrevivieron al tifón Haiyan celebraron el domingo con grandes vítores el triunfo del ídolo local de boxeo Manny Pacquiao, que creó un ambiente momentáneo de alegría y fiesta en la región central del país, convertida en un páramo lleno de cadáveres debido a la poderosa tormenta.
La victoria de Pacquiao sobre el estadounidense Brandon Ríos en Macao fue punto de confluencia de muchos sobrevivientes aún traumatizados, un gran número de los cuales perdió a parientes y sus casas por el meteoro que azotó el país el 8 de noviembre y que dejó más de 5,200 muertos y 1,600 desaparecidos.
El tifón Haiyan dañó o destruyó un millón de viviendas y dejó más de tres millones de damnificados.
Muchas personas mostraron su alegría saltando repetidamente mientras aclamaban a Pacquiao, quien ganó por decisión unánime y conquistó el título internacional de peso welter de la Organización Mundial de Boxeo.
“Me sentía tan feliz y quería llorar, pero había demasiadas personas”, dijo el barrendero Ardel Nebasa, quien perdió su casa debido a las olas tipo tsunami que devastaron la ciudad de Taclobán. “Si (Pacquiao) hubiera perdido se habría sentido como el golpe de otra tormenta”, expresó Nebasa, que vio la pelea con su hijo y miles de personas más en una pantalla de televisión instalada en una plaza pública de Taclobán.
Otro sobreviviente agitaba una pancarta de cartón que decía “Apoyamos a Pacquiao, con la bendición de Dios Taclobán se levantará de nuevo”.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 B