Astrología para aficionados

“Conozco más el cielo que la Tierra”

Su interés por los astros y las constelaciones nació cuando a los 13 años su padre, le obsequió un telescopio. “cuando era un niño no habían diversiones y con mi telescopio aprovechaba los grandes cielos de Boaco”, dice el científico Jaime Incer Barquero.

Su interés por los astros y las constelaciones nació cuando a los 13 años su padre, le obsequió un telescopio. “cuando era un niño no habían diversiones y con mi telescopio aprovechaba los grandes cielos de Boaco”, dice el científico Jaime Incer Barquero.

Esta pasión por la astronomía nació a partir de ese artefacto que en 1947, al finalizar sus estudios de primaria obtuvo.

Con aquel modesto instrumento pudo observar los cráteres de la luna, los satélites de Júpiter, los anillos de Saturno, las fases de Venus, y cuanta pequeña estrella a sus ojos de adolescente deslumbraban.

Maravillado por los descubrimientos de astros, así supo visualizar el curso de estrellas y planetas a lo largo de aquellas épocas, sin ningún tutor, ni guía que no fuera un almanaque o un mapa estelar.

[doap_box title=»“El llanero solitario”» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Incer ha observado el cielo desde varias latitudes del mundo; reconocido a Sigma Octantis, la estrella polar del sur, en los desiertos de Australia; contemplado la aurora boreal en Montana y cerca del círculo polar ártico, al norte de Suecia, entre sus mejores recuerdos.

No queriendo ser un llanero solitario en Nicaragua, organizó la primera asociación astronómica en 1957, con un pequeño observatorio ubicado en las azoteas del antiguo Instituto Ramírez Goyena.

El terremoto de 1972 terminó con el observatorio y dispersó a los 60 miembros aficionados, de los cuales hoy solo dos sobreviven.

[/doap_box][doap_box title=»Los aficionados» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]

Hace diez años fundó la Asociación Nicaragüense de Astrónomos Aficionados (ANASA).

Con el apoyo del colegio Pierre y Marie Curie montaron el nuevo observatorio bautizado como Neil Armstrong, (el primer astronauta que caminó en la luna), donde se imparten clases gratuitas de Astronomía y hacen observaciones cuando las condiciones meteorológicas lo permiten.

[/doap_box]

“Recuerdo que me guié por un mapa estelar que tenía el padre José Nieborowski que de anciano vivía en la casa de mis tías en Boaco, ellas lo cuidaban. Así fui iniciándome en esos conocimientos”, relata.

Incer que lleva observando el cielo por sesenta años, dice irónicamente, “Conozco más el cielo que la Tierra”, mientras muestra el Manual de Astronomía para centroamericanos”, un libro que reúne sus estudios sobre los fenómenos del cielo.

Explica que “El Manual, es una obra didáctica de agradable lectura que enfatiza los fenómenos celestes que según se observan en el cielo de Centroamérica, con abundantes contenidos, diagramas, ilustraciones y mapas estelares mensuales, todo lo cual imprime al texto un sello original”.

El manual

Relata que la creación de esta edición es despertar la curiosidad y actualizar conocimientos entre estudiantes, profesores y mediante observaciones y reconocimientos del cielo estrellado desde cualquier lugar del istmo.

“Complementado además con las más recientes teorías y los descubrimientos espectaculares realizados en la Era del espacio”, enfatiza.

La publicación que espera sea una referencia para el Ministerio de Educación en los futuros planes de incluir la materia sobre astronomía, identifica todas las constelaciones y muchas estrellas con sus respectivos nombres, bautizadas originalmente por griegos, latinos y árabes, según se observan desde nuestra latitud ecuatorial incluyendo sus tiempos y épocas de visibilidad.

Hijas y constelaciones

Como una anécdota curiosa, el ecologista y astrónomo relata que sus hijas gemelas llevan el nombre de constelaciones, Berenice, “la de la cabellera” y Ariadna, “la corona boreal”.

El cometa Halley

En 1949, Incer adquirió el anuario astronómico del observatorio de Tacubaya en México y las efemérides publicadas por el observatorio naval en Washington D.C. Gracias a estas publicaciones supo de fenómenos pronosticados para el futuro.

Recuerda haber memorizado en aquel tiempo, entre otras cosas, que el cometa Halley en su órbita de 75 años volvería a ser visible a principios de 1986 y que un eclipse total de sol sería visto en Centroamérica el 11 julio de 1991.

En aquella ocasión —relata Incer— pensé que para esas fechas quizás ya sería difunto.

“Tuve la suerte de observar ambos fenómenos, el cometa y el eclipse total, de los cuales disfruté en las fechas pronosticadas. Aún sigo vivo, esperando las imágenes de Plutón, una vez que llegue a su vecindad la primera nave espacial que fotografiará a ese lejano mundo en julio de 2015”, dice.

Seguro de que el Manual… contiene información actualizada con referencia sobre la posición de los astros, él asegura que es la primera publicación de tipo científica sobre la materia.

La obra consta de 200 páginas en 16 capítulos con más de 400 ilustraciones a color, fotografías espaciales de la NASA.

La publicación está disponible a 25 dólares, en la Fundación Uno (edificio Discover, quinto piso), Hispamer (costado oeste de la UCA), y el Colegio Pierre y Marie Curie (En las Colinas).

Cultura astrología Jaime Incer Barquero archivo

Puede interesarte

COMENTARIOS

  1. Marva Elvia Garcmarrero
    Hace 10 años

    Nací en 1945, y tengo un recuerdo nítido e imborrable sobre un cometa que vimos desde el balcon de mi casa estando yo en brazos de mi padre, con mi madre , tías, primas y mis dos hermanos, todos me dicen que no es posible que lo recuerde pues no tenía más de dos años, nadie sabe el nombre del cometa, la ubicación de mi pueblo es en la sierra entre los estados de Veracruz y puebla . Me interesa saber que cometas se vieron en territorio mexicano en ese año

  2. Astrologo...
    Hace 13 años

    Solo conociendo bien las estrellas, nos entendemos mejor
    los humanos…

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí