Seguridad de Ometepe en riesgo
Rivera expresó que les preocupa que a la par que se desarrolla el turismo como actividad económica en el municipio, también lo haga la actividad delictiva, pues ya hay indicios de ello.
Pablo Arcia, coordinador local de proyecto de responsabilidad social empresarial en Ometepe, considera que con el turismo hay más oportunidad para los ladrones.
No obstante, Rivera es del criterio que en la actualidad lo que destaca “es el raterismo”, por parte de algunos lugareños.
Ambos consideran que es importante que las autoridades adopten medidas de prevención, para que la población no pierda la seguridad de la que aún gozan.
El problema es que la Policía no tiene capacidad de movilización y el número de efectivos es reducido para cubrir la isla, señalan Rivera y Arcia.
Hasta ahora existe una buena imagen a nivel internacional como atractivo turístico y es lo que según Arcia intentan conservar .
[/doap_box][doap_box title=»Son casos de poca relevancia» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Los delitos más frecuentes conocidos por la Policía son las lesiones, problemas de litigio de propiedad y robos con violencia e intimidación. Sin embargo, el funcionario aceptó que el personal es insuficiente y tampoco cuentan con los recursos para movilizarse. “No estamos equipados con el recurso necesario”, dijo.
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- “Ya se han visto casos de violaciones a extranjeros …de asaltos …esas son cosas que preocupan en un lugar tan sano, son casos aislados pero nos están alertando”.
- Alcides Flores, responsable de proyecto Ometepe Alemania y propietario de uno de los hoteles-finca del lugar.
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- “Nosotros hemos propuesto a la comunidad a través de la Alcaldía, a través de los dueños de negocios, crecer en policías municipales que podría ser una respuesta alternativa a la demanda de mayor presencia policial”.
- Subcomisionado Ramón Alemán, jefe de la delegación de Altagracia
[/doap_box][doap_box title=»Paz y seguridad de la bella Ometepe en riesgo» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
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Elízabeth Romero
I de II entregas
Hace ocho años, cuando el jinotepino Manuel Mora, llegó a Altagracia, isla de Ometepe, como funcionario de una empresa, el hotel que ahora habita y administra, no necesitaba de puertas en la entrada principal.
“Era totalmente sano, seguro, podías amanecer en las calles y no había ningún problema”, recuerda Mora, quien así explica los niveles de seguridad que gozaban los isleños.
Esto cambió radicalmente en los últimos tiempos, ahora no solo requieren de puertas para resguardar los bienes, sino que hace unos 6 meses, él tuvo que hacer de policía junto a otros habitantes para capturar a un sospechoso que se metió a robar al lugar. Mora sorprendió en el hotel a un desconocido cuando sacaba un televisor, víveres y botellas de licor como si salía de su vivienda. En la delegación policial alegaron que no había oficiales para detenerlo. El hombre huyó y Mora junto con otros familiares lo persiguió hasta el autobús en el que pretendió escapar. “Cuando llegamos a la delegación había como seis policías dormidos”, denunció.
El ladrón escapó de la delegación posteriormente.
“Hay una gran transformación (tanto) delincuencial como económica con el crecimiento del turismo”, comenta el jinotepino que se quedó a vivir en la isla.
AFLORAN ADICCIONES
Pobladores del lugar aseguran que en horas de la tarde ya es común observar en el parque del casco urbano de Altagracia, o el cementerio local, a grupos de jóvenes que venden y consumen marihuana y crack.
Entre los hechos que resaltan los pobladores que les han alterado la calma, fue el ocurrido hace unos seis meses, cuando desconocidos sacaron de sus tumbas dos cuerpos y uno de ellos lo dejaron frente a la puerta de la casa de un vecino.
Igual se conoce de asaltos en el sector de Santa Cruz, camino al volcán Madera, lo que es causa de inseguridad. Y, aunque la mayoría reconoce que no se trata de casos para crear alarma, también apuntan que la seguridad es un gran atractivo para el visitante.
Además, dice Pablo Arcia, coordinador local de proyectos de responsabilidad social empresarial en Ometepe, el municipio ha sido conocido como destino de paz y tranquilidad, por lo que cualquier actividad delictiva que se registre, por muy leve que sea, afecta la percepción de seguridad.
Alcides Flores, oriundo de esa localidad y a cargo del proyecto Ometepe-Alemania, señala que después de viajar por varias partes del país con motivo de su profesión quiso regresar a su tierra y disfrutar del bello paisaje natural con que Dios los benefició.Sin embargo, reconoce que con el tiempo ese oasis de paz, en buena parte considerado así gracias a la seguridad que gozaban, hoy está en riesgo.
“Nosotros los que ya estamos viviendo acá estamos viendo que ya se nos está descomponiendo”, dice Flores, quien recuerda años pasados cuando él lo consideraba “el lugar más sano de Nicaragua”.
Manuel Mora estima que la actuación de la Policía local es “deficiente” y “precaria”.
El jefe de la Policía del lugar, subcomisionado Ramón Alemán, reconoce que por tratarse de un lugar turístico necesitan más recursos para tener presencia en lugares alejados.
“No estamos previniendo, sino (actuando) de forma reactiva, cuando ocurren los hechos tenemos presencia”, asumió Alemán.

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