Roberto Mora
[/doap_box][doap_box title=»Su vida cambió» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Aparentemente familiares del muchacho que provocó el accidente usaron sus influencias para revertir el primer dictamen de la Policía de Tránsito, haciendo que Rivas, quien regresaba en su moto del supermercado, resultara como el responsable del accidente.
Rivas pidió a los padres del motociclista, que forma parte de un grupo de corredores ilegales de moto que se identifica como los Bikers, que reflexionen si hicieron lo correcto.
[/doap_box][doap_box title=»Hay que evitar más muertes» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Dijo que en Estelí se puede montar eventos de carreras de velocidad de motos de forma legal y con todas las normas de seguridad. Sí se puede montar un evento siempre que las autoridades competentes estén dispuestas ayudar y organizar. Se puede hacer en un circuito corto de un cuarto de milla para bajarle la adrenalina a los chavalos y de paso que se den cuenta del peligro que significa hacer las carreras de forma ilegal”, dijo.
Refirió que hasta el momento en Estelí se realizan carreras de motocros o de obstáculos, también carreras de Enduro que es meterse a la montaña y con mapa y en un tiempo determinado llegar a las metas establecidas.
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“Mi hijo estaba tranquilo en mi hogar cuando llegaron dos jóvenes a traerlo para llevarlo a la calle. Prácticamente sirvieron de instrumentos del enemigo, pero les digo a los padres: quítenles las motos a sus hijos, ya no pueden seguir haciendo lo incorrecto”, manifestó la señora Luz Adilia Zavala.
Estas palabras las brindó a medios de comunicación en el hospital de Estelí, a principios de octubre, minutos antes de saber que su hijo Luis Alejandro Casco Zavala, de 18 años, quien cursaba una carrera universitaria en la UNAN de Estelí, había muerto al ser impactado por un camión cuyo conductor afirmó que no pudo esquivar al joven que iba en competencia con otro motociclista.
Las carreras ilegales o simplemente circular por la ciudad haciendo piruetas son fenómenos que se están dando hasta este año, expresó el jefe de Auxilio Judicial de la Policía de Estelí, comisionado Eddy Peralta, especialidad que se sumó a la de Tránsito para tratar de disminuir los accidentes y acabar con las carreras ilegales que hacen jóvenes en este departamento.
Uno de estos jóvenes dijo que es “una jodedera de chavalos” y más allá de terminar con las mismas afirmó que están buscando mejores estrategias para esquivar la presión de la Policía.
La Policía de Tránsito advirtió que realizarán operativos para detectar a estos jóvenes que generalmente hacen sus carreras en la carretera hacia La Concordia (que une a Estelí con Jinotega), sobre la Carretera Panamericana al sur y al norte de la ciudad y algunas veces en el bulevar Pancasán, la entrada hacia El Rosario y en el barrio José Benito.
Amenazan con quitar las motos y detenerlos, mientras Auxilio Judicial advierte que los procesará por exposición de personas al peligro. El comisionado Peralta dijo conocer que muchos de estos jóvenes están organizados para realizar competencias ilegales.
PRÁCTICAS QUE DEJAN SECUELAS
Kevin Francisco López Rugama, de 19 años, falleció a mediados de octubre mientras era trasladado al Hospital San Juan de Dios. A pocos metros de los semáforos de donde fue Enabas, impactó contra una camioneta que conducía Francisco Martínez.
“Iba a guardar la camioneta al garaje cuando aventajó una moto por la izquierda y al hacer el giro salió de repente otra motocicleta a gran velocidad que intentaba pasar por la derecha y no hubo tiempo de nada”, relató el conductor de la camioneta.
López cumpliría 19 años este domingo 10 de noviembre. El muchacho estudiaba el cuarto año de secundaria en el Instituto Guillermo Cano y lo que se dice en la ciudad es que circulaba en moto a alta velocidad y haciendo piruetas.
Ana Patricia Rugama Aráuz dijo que sufre por las imágenes del cuerpo de su hijo que han sido distribuidas hasta por internet, no para informar sino con morbo.
Negó que su hijo hubiera estado participando en carreras ilegales de motocicletas, pero reconoció que el día del accidente, según lo que le contaron, otro joven lo retó a emprender la velocidad.
Dijo no arrepentirse de haberle comprado la moto a Kevin “porque fue un gusto que le di en vida”, pero pidió a los padres de familia a ejercer mayor control con sus hijos, que los llamen y que verifiquen el lugar donde se encuentran. El muchacho era su único hijo y Rugama cree que el conductor de la camioneta pudo haber evitado su muerte.
Una adolescente de 16 años se encuentra en el hospital donde fue ingresada después de que la moto conducida por su novio, quien iba a exceso de velocidad y en estado de ebriedad, colisionó contra un vehículo en la ciudad de Estelí.
Resultó con los pies fracturados, perdió todas las piezas dentales, le reconstruyeron el cielo de la boca y sufre por un coágulo de sangre en la cabeza. Promete apartarse de esas prácticas y visitar la iglesia después de que se recupere.
La joven dijo que a su novio le gusta la velocidad y ya había participado con él en una carrera que hicieron en la carretera a La Concordia. Manifestó que ganó y que había mucha euforia entre los participantes, incluyendo las muchachas que acompañan a los motociclistas algunas de ellas viajando al revés para grabar en vídeo la carrera.
Jeffry Ramón Angulo perdió la vida luego de levantar la moto en una llanta y estrellarse contra un poste del tendido eléctrico. Otro muchacho, en iguales circunstancias, se estrelló contra un camión cargado de tierra en el barrio Santo Domingo y murió.
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