Elízabeth Romero y José Garth
La matanza de cuatro nicaragüenses, tres miskitos y un mestizo, al otro lado del río Coco, en territorio hondureño, causó alarma e indignación entre los pobladores de Waspam.
El jefe de la Policía en la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), comisionado mayor Yuri Valle, dijo que las víctimas fueron ejecutadas por personas armadas que llegaron a buscar al jefe de estos.
“El hecho ocurrió el martes y, aparentemente, está vinculado con un conflicto de propiedad entre colonos hondureños”, expresó el director del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Mauro Ampié.
Esto fue corroborado por Valle, que refirió que Francisco Ramírez Mejía, a quien le trabajaban los nicas, mantiene un conflicto de propiedad con Juan Galeano y Faustino Guardado, originarios de Olancho.
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Las víctimas respondían a los nombres de Glenn Waldan Castro, de 20 años, Alfredo Esquivel, de 19, Donald Benard Gelman, de 16 y el oriundo de Chontales, únicamente conocido con el nombre de Henry, que residía en Kisalaya.
Carlos Carrión, comunicador de Waspan, dijo que hubo un sobreviviente de la matanza, quien llegó a Waspam a dar aviso del crimen.
FUE UNA MASACRE
Hay alarma entre los pobladores de Waspam por el hecho, expresó por su parte Osorno Coleman, residente del sector, quien agregó: “Fue una masacre”.
Según Coleman, uno de los cuerpos de los asesinados presentaba huellas de tortura, fue degollado y las manos cercenadas. Y los nicaragüenses fueron ejecutados luego que el patrón de ellos huyera al conocer de la presencia de los armados.
Coleman recordó que es normal que los comunitarios se crucen el río para trabajar y ayer estaban en sus horas de descanso cuando fueron asesinados.
Desde la ribera del río en la parte nicaragüense, justo frente a Waspam, se divisaban los cuerpos que permanecieron tirados en el suelo, pues por razones de seguridad las autoridades prefirieron esperar hasta ayer para repatriarlos, expresó Coleman.
El director del Cenidh, Mauro Ampié, expresó que ese organismo brinda acompañamiento a los familiares de las víctimas, a través de un equipo de ese organismo que se encontraba en ese municipio. El Cenidh demandó de las autoridades nacionales que solicite a las autoridades hondureñas una investigación del caso y sancione a los responsables del múltiple crimen.
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