La reforma orteguista

Carlos Tünnermann

Siguiendo instrucciones del presidente inconstitucional y asumiendo una grave responsabilidad histórica, los sesenta y tres diputados de la bancada oficialista presentaron una iniciativa de reforma parcial a la Constitución que abarca más de 40 artículos claves de nuestra Carta Magna.

En realidad, con la reforma se trata de establecer un nuevo sistema político: el proyecto orteguista, de corte totalitario, que hasta ahora se nos ha venido imponiendo, irrespetando normas constitucionales vigentes. El hecho que el orteguismo quiera ahora legalizar, mediante una reforma, lo que antes fue y sigue siendo inconstitucional, es un reconocimiento explícito de que el gobierno de Ortega, desde el 2007, ha venido atropellando la Constitución que juró cumplir y hacer cumplir.

Si fuese cierto que Ortega cree en la democracia directa, lo correcto sería utilizar el instrumento del referendo para consultar al pueblo el sistema político que desee darse.

Fundamentalmente, la iniciativa persigue concentrar más poder en la presidencia de la República y permitir la reelección continua e indefinida del actual presidente inconstitucional, mediante mayoría relativa. Esto es un reconocimiento de que Ortega ha perdido apoyo incluso entre sus propias bases. Es una muestra de debilidad electoral.

La pretensión de dar mayor relevancia a una supuesta democracia directa sobre la representativa, mediante los mecanismos de los consejos territoriales y sectoriales, gabinetes de familia y del poder ciudadano, no haría más que constitucionalizar organismos que, lejos de ser expresiones de una auténtica democracia directa, no son más que instrumentos de control partidario, como su praxis lo ha demostrado. Actúan según los “lineamientos” que les “baja” el partido.

Si realmente se creyera en los valores cristianos, no se recurriría a la violencia en contra de toda expresión de crítica y se buscaría, mediante el diálogo, la solución de los conflictos, incluyendo el caso de los alzados en armas, tal como lo han recomendado los obispos de la Iglesia católica.

Por otra parte, no vemos cómo puedan conciliarse los principios de la Declaración Universal del Bien Común de la Tierra, con una concesión canalera que no garantiza la observancia de tales principios. La propuesta contenida en el artículo 102 de la iniciativa prácticamente eleva a rango constitucional la Ley del Canal Interoceánico, ya que su reforma o derogación requerirá el voto del sesenta por ciento de los diputados, igual que otras leyes de rango constitucional.

Al permitirse que miembros del Ejército de Nicaragua, en servicio activo, puedan ocupar cargos en las instituciones públicas, incluyendo el Poder Judicial, se abre la puerta a la militarización del Estado. Con esto, el Ejecutivo se propone comprometer aún más al Ejército con su proyecto político y minar el profesionalismo y la institucionalidad del Ejército.

La constitucionalización del diálogo y la responsabilidad compartida con el sector empresarial privado introduce, innecesariamente, semillas de un régimen corporativo, siendo que la propuesta conserva la existencia del Conpes, que debería ser el foro por excelencia del diálogo del Ejecutivo con todos los sectores.

Para mantener controlados a todos sus funcionarios y diputados orteguistas, la reforma los amenaza con perder su condición si se les ocurre cambiar de opción política. Queda así constitucionalizado el principio de que las diputaciones pertenecen a los partidos y no a los electos por el pueblo.

Resucitando atribuciones de la Constitución de 1987, el presidente tendrá ahora la facultad de dictar decretos ejecutivos con fuerza de ley en materia administrativa, disminuyendo las competencias legislativas de la Asamblea Nacional.

El artículo 130 de la reforma reconoce que todos los funcionarios y magistrados que se quedaron en sus cargos, vencidos sus periodos constitucionales, han actuado de facto ya que, hasta ahora, se va a constitucionalizar la prórroga que abusivamente Ortega les concedió mediante un decreto ejecutivo, sin estar facultado para ello.

La única reforma aceptable es la referente a los nuevos límites marítimos de Nicaragua, tal como los definen las sentencias de la Corte Internacional de Justicia.

Frente al proyecto orteguista, la ciudadanía democrática debe estar dispuesta a defender su Constitución, tantas veces atropellada por Ortega, pero que representa nuestra ley fundamental, la que nos garantiza los derechos humanos individuales, políticos, económicos y sociales tan duramente conquistados por el pueblo nicaragüense. El autor es catedrático y jurista.

Columna del día Opinión Constitución reforma archivo

COMENTARIOS

  1. fernando
    Hace 13 años

    2) … es el pueblo el que tiene el derecho a decir quien gobierna o no; sin restricciones ni limitaciones. En una democracia el poder reside en el pueblo y no en la constitución. Con respecto a lo de los «alzados» que ahora quiere elevar a la categoría de «disidentes» y su propuesta de que el gobierno dialogue con ellos, yo le pregunto: ¿Acaso el gobierno de EU dialogó o mencionó alguna vez intenciones de dialogar con Al-Qaeda, a pesar de que ahora colaboran juntos en Siria?

  2. Carlos Kyle
    Hace 13 años

    Por mas que pienso y pienso, no entiendo al licenciado Tunnermann, ahora se queja, por que el licenciado ortega va ajustar la constitucion a su medida(como lo han hecho casi todo sus predecesores) y nos da catedra de lo malo y lo peor, pero no se acuerda de la decada de los 80’s el licenciado ortega gabernaba por decretos y el licenciado tunnermann, lo defendia a capa y espada y decia que ortega era la salvacion de Nicaragua. como cambian los tiempo, asi andan un montos de ex, al cielo no iran.

  3. Ahuya Lobo Solitario
    Hace 13 años

    Con razon los Ticos nos desprecian, pues, aunque su pias no sea perfecto, gozan de una relative democracia ,muy singular en la totalitariedad que se goza en Latinoamerica. Con estos cambios de estilo Castristas y de la tan nefasta Alba, se impone el totalitarismo de Estado.Lo peor es, que las fuerzas empresariales, capitaneadas por el Gordo pellas, declaran a viva voz , en un acto maniqueo, que en Nica hay democracia y se elige libremente.Con razon, los Pellas vendieron su banco !!!

  4. Alberto Martínez
    Hace 13 años

    Muchas gracias Dr. Tünnermann por exponer al pueblo con claridad la dimensión de los cambios que el actual presidente ordenó a sus diputados aprobar. Como usted lo ha expuesto, estoy totalmente de acuerdo que la única reforma aceptable a la constitución es la referida a los nuevos limites territoriales, nada mas!

  5. carlos
    Hace 13 años

    Sin embargo, Daniel Ortega no se convirtió en una persona perversa de la noche a la mañana, siempre lo fué, por eso, fué eliminando a sus camaradas, incluyendo a Carlos Fonseca, para quedar solito como lider del FSLN, Y durante la Noceh Oscura de los 80 contó con el apoyo y colaboración del Dr Tunermann, años en que se violaron los derechos humanos al revés y al derecho, y se cometieron delitos de lessa humanidad, y el Dr Tnnerman de Ministro y embajador de una sangrienta dictadura.

  6. franz
    Hace 13 años

    La única reforma aceptable es la referente a los nuevos límites marítimos de Nicaragua, tal como los definen las sentencias de la Corte Internacional de Justicia. Ese es la tranca que esta usando usando los diputados de la oposicion para apoyar todo el paquete que el Padrino les mando a la asmblea Nacional para su aprobacion Asi que la oposicion siga colectando los $5.000.00 Dollares por mes y otras prevendas como vehiculo, gasoline, y otros gastos de representacion Tenemos Buena oposicion!!

  7. Madre 380
    Hace 13 años

    Estimado señor Tünnermann, hay dos notables errores en su analisis: 1. Usted dice: «En realidad, con la reforma se trata de establecer un nuevo sistema político»…ese sistema politico ya esta establecido desde el 2007, la reforma simplemente es un formalismo sin mayor peso 2. En cuanto al ejercito, dudo mucho que como institución esten a favor de renunciar a su independencia, o ser parte de lo que seria una copia del modelo venezolano, esto es un bluff como en el poker de Ortega para atemor

  8. fernando
    Hace 13 años

    Primero que nada, la constitución no puede ser atropellada porque no es un ente físico y si, un instrumento de un pueblo para organizarse y funcionar de la mejor forma posible. La Constitución de un país no es una reliquia religiosa o una obra de arte que debe preservarse intocable para deleite de las generaciones futuras. Lo correcto es que sea reformada todo el tiempo para ajustarse a las circunstancias del país. Con respecto a la reelección, es el pueblo el que tiene derecho a elegir. S

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