Lucía Navas
Como parte de la expansión del emporio de la empresa Alba de Nicaragua S.A. (Albanisa), esta tiene la intención de crear su propio banco en el país.
Oficialmente, la solicitud no ha llegado aún a la oficina del titular de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif), Víctor Urcuyo, pero este afirmó a LA PRENSA conocer del interés de Albanisa de poner un banco en operaciones.
“Todavía no, pero me dicen que viene”, respondió Urcuyo al ser consultado ayer por LA PRENSA sobre si Albanisa había iniciado los trámites ante la Siboif para poner en operaciones un banco privado.
“No tengo información específica para poder contestar en todo el sentido de la autoridad, pero hay rumores”, refirió Urcuyo.
Pero de concretarse Albanisa extenderá su emporio, que ya viene afianzando en diferentes sectores del país. En el campo energético es donde le va bien a los negocios que la empresa controlada por cercanos a la familia Ortega Murillo tiene en Nicaragua.
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Los fondos de la llamada cooperación de Venezuela están fuera del Presupuesto General de la República. El esquema de cooperación petrolera permite que el cincuenta por ciento de la factura se pague en 90 días y del cincuenta por ciento restante a 25 años.
Pese a las condiciones concesionales, Nicaragua acumula una deuda de 2,715.8 millones de dólares por suministro de petróleo hasta octubre de 2012, de los cuales hay una mora de 2,464.2 millones.
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MANEJA MILLONES
Albanisa es una sociedad mixta constituida por las empresas estatales Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) y Petróleos de Nicaragua (Petronic), pero de hecho es manejada por personal que responde directamente a Ortega. El conglomerado maneja los fondos del Acuerdo de Cooperación Energética de Petrocaribe (ACEP). Ese acuerdo fue firmado en 2007 por el entonces presidente venezolano Hugo Chávez y el nicaragüense, Daniel Ortega.
Desde que la empresa inició operaciones en 2007 ha manejado transacciones en conceptos de ventas de petróleo hasta por la suma de 45,000 millones de córdobas, equivalentes a unos 1,821 millones de dólares, indicó en mayo pasado el contralor de facto y presidente de la Contraloría General de la República (CGR), Guillermo Argüello Poessy, al informar de la auditoría que hacían en Albanisa.
La CGR terminó de auditar a Albanisa en octubre y se espera que a finales de noviembre el consejo de contralores conozca el informe.
¿CUÁL SERÁ EL GIRO DE NEGOCIOS ?
Aunque afirmó el superintendente de Bancos no conocer el giro de negocios del banco de Albanisa, su único recelo es que venga a querer competir en los mismos segmentos de la banca privada existente en Nicaragua, como los sectores comercio y agropecuario.
Para Urcuyo lo conveniente sería que el banco de Albanisa se enfoque en financiar proyectos de gran inversión.
¿Convendría este nuevo banco en el país?
“¿Por qué no? Yo creo que sí, siempre y cuando no vaya a competir con la banca local, sería muy adecuado y, sobre todo, que el propósito fuera financiar proyectos a largo plazo”, respondió.
¿Por qué no convendría que compita con la banca local?
“Bueno, porque el objeto de un banco de esa naturaleza creo yo que sería financiar proyectos de largo plazo, que no existen en Nicaragua. Hay una gran cantidad de esos proyectos de desarrollo que la banca (privada existente) no puede atender completamente”, aseguró Urcuyo.
¿NO GOLPEARÁ AL SISTEMA FINANCIERO?
Albanisa tiene colocado gran parte de los fondos petroleros en los bancos privados en el país, pero con su entidad bancaria propia es de suponer que retiraría ese dinero. Urcuyo lo ve lógico, pero descartó que ese posible retiro provoque una inestabilidad en el Sistema Financiero Nacional (SFN).
“En lo absoluto (no afectaría). Recuérdese que eso (los fondos de Albanisa) no está en los libros del banco (privado). Eso se maneja a través de fideicomisos”, afirmó.
De presentar las autoridades de Albanisa la solicitud de constituir un banco en Nicaragua, Urcuyo afirmó que la Siboif procederá igual que con cualquier inversor financiero. “Y estará sujeto a todas las normas y cumplimientos, a todas las regulaciones y tiene que comportarse de acuerdo con las leyes y las normativas, y estoy seguro que ese sería el espíritu que se tendría”, dijo.
Albanisa actualmente canaliza fondos a través de la cooperativa de ahorro y crédito Caruna, la cual actúa como banco de primer y segundo piso porque da créditos a sectores agropecuarios, pero a la vez financia el subsidio de la energía eléctrica a la distribuidora e, incluso, intermedia recursos a través de las microfinancieras.
Entre los negocios de Albanisa se cuentan además el dominio de las importaciones del petróleo. Es dueña de nueve plantas Alba Generación, el mayor generador de energía eléctrica y, extraoficialmente, se maneja que es la verdadera propietaria de las distribuidoras de energía.
Domina también las exportaciones de productos a Venezuela a través de su filial Alba Alimentos SA (Albalinisa). El único proyecto que no ha tenido mucho avance es la construcción de la refinería El Supremo Sueño de Bolívar, valorado en 4,631 millones de dólares.
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