Lucía Navas y Lucydalia Baca
El asesor presidencial para asuntos económicos se mostró incrédulo acerca de que el costo de producción por quintal de café en Nicaragua se ubica entre 160 y 165 de dólares, un costo muy por encima de los 105 dólares que paga actualmente el mercado internacional.
Con esta postura Arce mandó al cafetalero que diga tener esos altos costos a dedicarse a producir otros rubros, dejando claro al sector que va el nuevo impuesto de entre 2 y 5 dólares por quintal de grano exportado en los próximos cuatro años.
Ese pago creará el fondo para el Programa Nacional de Transformación y Desarrollo de la Caficultura (PNTDC). El impuesto lo crea la iniciativa de Ley de Transformación y Desarrollo de la Caficultura enviada por el ejecutivo y cuya consulta empezó ayer.
“El fondo lo tienen que aportar los cafetaleros porque no es justo que cuando ganés 300 dólares (por) quintal, ahí no existen los problemas, y cuando hay un problema de roya lo pague el Gobierno o lo pague otro”, sostuvo el funcionario.
Según Haslam ahora se creará ese fondo desde “una nueva perspectiva”, donde el Gobierno aporta inicialmente “unos 16 millones de dólares para atender a los productores más pequeños que es el más afectado”, por los problemas del sector. Ese dinero sería adicional a la semilla y a la tecnología que se facilitará al productor, una vez que sea aprobada la ley.
Pero Bayardo Arce, asesor presidencial, dijo que el monto colocado por el Gobierno es de 14 millones de dólares y es en el Banco Produzcamos para financiar a los productores que siembran menos de tres manzanas de café.
Refirió que el acuerdo con la banca privada es que una vez aprobada la ley, comenzarán a financiar a los medianos productores que tengan entre tres y veinte manzanas, “además de seguir financiando a los grandes”.
Arce anunció que lo primero que harán con el fondo cafetalero será construir un laboratorio donde se examine la calidad, variedad del café y las enfermedades.
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Arce y el ministro de Economía Familiar y Comunitaria, Pedro Haslam, recordaron que el programa y el fondo fueron consensuados con los gremios de productores, las casas exportadores, la banca comercial y el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
Haslam aseguró que se consultó a más de 1,700 pequeños productores y a cooperativas, quienes “estuvieron de acuerdo en dar el aporte”.
Los funcionarios explicaron que una vez que esté aprobada la Ley, mientras los precios estén deprimidos el cobro será de un dólar por quintal exportado.
ARCE DICE QUE SON EXCUSAS
La Alianza Nacional de Cafetaleros de Nicaragua (ANCN) y la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan), insisten en que este no es el momento para establecer el aporte, porque los altos costos de producción y la baja del precio internacional se mezclan con la reducción del 37 por ciento de la actual cosecha por los efectos de la roya.
El gremio ha advertido que parte de las consecuencias de la reducción en producción serán 60,000 cortadores sin empleo en el actual corte del grano.
Arce calificó de “excusas” la postura de Excan y de la ANCN, basado en un supuesto estudio mandado a elaborar por el Gobierno con expertos de la Organización Internacional del Café (OIC), de Brasil, Colombia y Guatemala, y respaldado por la banca comercial que financia al sector en el país.
“No hay cafetalero que diga que pueda estar produciendo café si tiene costos de producción arriba de los 130 dólares, no existiría caficultura. Pero hay unos que insisten que el precio del café es de 165 dólares, como nos dijeron los técnicos, esos señores no deberían estar en café, deberían estar en otra actividad”, respondió Arce.
PRODUCTOR LE CONTESTA
El funcionario se reunió ayer con la Unión Nicaragüense de Responsabilidad Social Empresarial (UniRSE), de la cual es parte, Henry Hück, productor y presidente de Ramacafé, quien descalificó los argumentos de Arce.
Hück dijo que se debe ir a las fincas a constatar la realidad de las inversiones hechas en las plantaciones, cómo realmente se está produciendo y las pérdidas a las que se enfrenta el sector.
“Nicaragua produce once quintales promedio de café por manzana, nuestros costos son mucho más altos de los que él (Arce) cree”, señaló Hück.
No han visto, insistió, que para que una finca tenga una productividad de treinta quintales promedio debe invertirse mucho dinero, y él (Arce) sabe muy bien que estos años los costos se han elevado, por el salario mínimo que cada año sube 13 por ciento en promedio, sabe también que el precio del combustible influye fuertemente, que los insumos se han elevado.
El productor calificó de “irreal” que se quiera poner en 130 dólares por quintal el costo de producción en general en el país, sin tomar en cuenta la estructura por zona.
“Él no puede ponerle un número porque el costo para una persona que tiene una finca cerca de un beneficio en Sébaco, Matagalpa, no es el mismo para un productor de Wililí (Nueva Segovia) que tiene que recorrer 150 kilómetros para sacar su café a secar a un beneficio”, reclamó el presidente de Ramacafé.
GREMIO ÚLTIMO EN SER CONSULTADO
Quien se expresó en un tono más conciliador fue el diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez, presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, al asegurar que el pago de los productores para el fondo se decidirá hasta que concluya el proceso de consulta de la Ley.
Gutiérrez prometió una amplia consulta, pero los primeros en ser llamados son la Superintendencia de Bancos, el Banco Central de Nicaragua (BCN), el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el estatal Banco Produzcamos que manejará el fondo. El gremio de cafetaleros quedó de último en el orden de consultas.
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