Recordó que hay informaciones de la ANPDH que indican que muchos de los migrantes centroamericanos cuando llegan a México son captados por los cárteles de la droga como sicarios.
Las autoridades Migratorias o de Cancillería de Nicaragua no han confirmado oficialmente la identidad del oriundo de Jinotega ni han informado si apoyarán a la familia.
De acuerdo con el Perfil Migratorio de Nicaragua del 2012, se estima que hay cerca de 800,000 nicaragüenses viviendo en el exterior.
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Elízabeth romero
El nicaragüense Tomás David Espinoza González, de 44 años, es uno de los siete reclusos que el sábado pasado fallecieron tras una riña en un penal del Estado de Tamaulipas, México.
Era oriundo de la comunidad de Palmeras, Pantasma, Jinotega.
Sus parientes lo confirmaron ayer ante la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), donde recurrieron en busca de apoyo para su repatriación.
Espinoza González estaba recluido en el Centro de Ejecución de Sanciones de Altamira, Tamaulipas, sin que sus familiares tuvieran conocimiento de esto.
Santos Ramón Espinoza, primo del fallecido, confió a LA PRENSA que con sorpresa conocieron del hecho a través de informaciones internacionales.
Hace dos años, Espinoza había dejado su comunidad con la intención de llegar a Estados Unidos, adonde viajaba indocumentado.
Desde entonces sus parientes no habían vuelto a tener contacto con él. “Mi primo se fue hace dos años buscando la vida, que quería pasar para Estados Unidos”, dijo Espinoza.
Este fin de semana fueron advertidos por otras personas sobre la tragedia en el penal donde habían fallecido siete personas.
“Está saliendo en las noticias que murieron siete y entre esos siete estaba él”, lamentó Espinoza, tras señalar que únicamente conocían por rumores de que este estaba detenido en México, “pero desconocíamos los motivos”.
La versión que transmitió el sábado la cadena de televisión internacional Univisión indicó que “el agente del Ministerio Público del Fuero Común acudió al centro para integrar la averiguación previa correspondiente y dio fe de que los internos perdieron la vida en el módulo número tres, producto de una riña en la que se utilizaron armas hechizas punzocortantes”.
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