Lucías Vargas
En los últimos meses, las ventas han sido malas, dicen los comerciantes del parque central de Granada. La ropa, la artesanía, son productos que no se han movido mucho desde el mes de agosto. Según ellos aunque han llegado varios grupos de turistas a la ciudad colonial, la situación se mantiene estática.
En el parque se contabilizan 62 comerciantes establecidos. El año pasado había 74. Según los encargados debido a las temporadas bajas doce vendedores tuvieron que cerrar sus tramos.
“Estamos en una situación económica bastante caótica, en estos momentos, sobre todo porque trabajamos con bancos y prestamistas de diario y ellos (los bancos y los prestamistas), no perdonan la falta de pago y eso nos ahoga”, dijo Elda Villachica, representante de los comerciantes del parque.
Hace tres semanas los vendedores solicitaron a la municipalidad trasladar las ventas a un costado de la catedral, en busca de más clientes.
“Hemos pasado semanas enteras sin vender un peso, partido por la mitad y la necesidad nos obligó a pedir el apoyo de parte de las autoridades correspondientes para estar en este lugar, y por lo menos hemos venido pagando lo que teníamos retrasado”, dijo Villachica.
MUCHO SOL
Otra de las quejas de los vendedores es que ahora el parque luce desolado por el desrame de los árboles. “Parece que estamos sentados a la orilla de la costa del mar, la ropa se daña y hasta las cosas de madera se revientan, pierden su color y eso nos causa pérdidas”, dijo Villachica.
Francisco Gómez, vendedor de vigorón, coincidió en que las ventas se han bajado porque el sol es inclemente y el visitante quiere sentarse bajo sombra a comer.
La Alcaldía informo a través de una nota de prensa, que se tuvo que podar los árboles porque estaban enfermos.
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comerciantes cerraron sus tramos en el parque central de Granada este año debido a las malas ventas.
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