Lucía Navas
El asegurado que pase a jubilación a partir del 2014 recibirá una pensión más baja de la que hubiese recibido si se retirara en 2013. Este será el resultado automático por el cambio de los parámetros para calcular el pago de las pensiones futuras que el Gobierno propone.
El planteamiento oficial es que el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) otorgue las nuevas pensiones con base en el salario promedio nacional y no en el salario mínimo, como es actualmente. Para hacerlo práctico, quiere cambiar la fórmula de cálculo actual.
Si bien en el documento que presentó el Gobierno no detalla la nueva fórmula, el experto en temas de seguridad social, Manuel Israel Ruiz, dice que por el simple hecho de basarse en el salario promedio nacional implica una reducción en el monto de pensiones futuras a entregarse.
NO NECESITA TOCAR LA LEY
El Gobierno decidió no reformar la Ley Orgánica del Seguro Social y solo aplicar medidas administrativas. Así, para cambiar la fórmula de calcular las pensiones de vejez a los nuevos jubilados, la Presidencia de la República solo tendrá que reformar los artículos 58 y 85 del reglamento de la Ley Orgánica del Seguro Social.
Ruiz dice que modificar la fórmula implicará tomar un nuevo plazo de años base para hacer el cálculo de cuánto monetariamente empezará a recibir el nuevo jubilado.
Los artículos 58 y 85 del reglamento establecen que cuando el pensionado de vejez tiene entre 750 semanas y 1,000 semanas cotizadas se le entrega la pensión con base en el promedio de los últimos cinco años.
En el caso que tiene cotizado entre 1,001 a 1,249 semanas, se hace con el promedio de los últimos cuatro años. Y si tiene 1,250 semanas o más cotizadas, la pensión se hace con el promedio de los últimos tres años, “y se aplica siempre que beneficie al asegurado”, dice Ruiz.
Actualmente, por ley las pensiones no pueden ser menores al salario mínimo del sector de la industria manufacturera (3,484.33 córdobas a partir del 1 de septiembre de 2013).
¿Cuál es la nueva fórmula? “Hay que estar muy pendientes de eso”, dice Ruiz, quien advierte que implica una reducción de los años base de cálculo.
“Si me los baja (los años de cálculo) en la nueva fórmula, le dirá a mi jubilado futuro que recibirá menos pensión”, afirma el especialista.
DOBLE GOLPE
Los jubilados futuros también pierden porque el Gobierno ya no quiere que el INSS ajuste anualmente las pensiones mínimas conforme el incremento del salario mínimo, sino en base al ritmo del salario promedio nacional.
En la práctica actual, los jubilados reciben tres veces al año un aumento de su pensión: dos veces conforme el porcentaje del incremento del salario mínimo (que se aplica semestralmente) y un ajuste más por el deslizamiento del cinco por ciento anual del córdoba conforme al dólar.
Con el modelo propuesto por el Gobierno, los incrementos de pensión serán dos veces: una vez al año (normalmente en enero), conforme al crecimiento salarial nacional y en un porcentaje menor, porque el salario promedio nacional crece entre 5 y 7 por ciento anual, mientras que el salario mínimo ha estado creciendo entre 12 y 13 por ciento al año.
Y un segundo ajuste será por el deslizamiento de la moneda que la Ley Orgánica del Seguro Social manda a aplicar el 30 de noviembre de cada año. Ruiz dice que, para eliminar esta medida, el Gobierno tendría obligatoriamente que promover una reforma a la ley porque no se puede derogar vía decreto ni por el reglamento.
PERO NO TODOS RECIBIRÁN MENOS
La propuesta del Gobierno no tiene equidad porque mantiene a quien cotiza con base en un bajo salario, con una pensión baja, mientras que al que cotice sobre un salario alto (como es el caso de los empresarios, diputados, ministros y magistrados) le seguirá garantizando una pensión máxima. Actualmente, existe un techo máximo cotizable de 37,500 córdobas al mes, lo que implica que quien gana un salario mayor tiene exonerado el resto de su ingreso, pero al jubilarse tiene derecho a una pensión máxima equivalente a 1,500 dólares.
La propuesta oficial eleva el salario máximo cotizable a 72,642 córdobas para obtener mayor flujo financiero. Para aceptar este movimiento y pagar más al INSS, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) apunta a que se suba la pensión máxima.
“Sí nos interesa que haya una nueva pensión máxima”, dijo José Adán Aguerri, presidente del Cosep, telefónicamente desde Panamá. No especificó Aguerri cuánto quieren que sea el nuevo monto.
Ruiz dice que si sube la pensión máxima, que no supere los 2,000 dólares, porque exceder ese techo, o dejarlo libre, le quitaría demasiados recursos al INSS.
El Gobierno quiere subir en tres puntos porcentuales la tasa de cotización del empleador. José Adán Aguerri, presidente del Cosep, dijo que posiblemente en la primera semana de noviembre presenten su contrapropuesta.
El Cosep está contratando a expertos nacionales e internacionales para “revisar todos los números”.
El experto Manuel Israel Ruiz señala que el aumento a la patronal obligatoriamente debe pasar por una reforma a la Ley de Seguridad Social, porque, si lo hace vía reglamento, una vez más se estaría violando la Constitución de la República de Nicaragua, la cual, al ser reformada en 1995, le quitó la facultad al Ejecutivo de aprobar o derogar tributos.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,4 A