Luego pasa al proceso de molienda, que se mezcla con las especias y los condimentos, enseguida se embute, posteriormente se da el proceso de cocción a una temperatura de 180 grados fahrenheit, seguido pasa al punto crítico de control. Luego del enfriamiento del producto, pasa al cuarto frío.
Hernández dice que para que la calidad esté garantizada se asegura de estar pendiente del peso del producto, así como de los puntos críticos de control, temperaturas en la cocción y cuartos fríos, y que por supuesto se cumpla con las buenas prácticas de manufactura e higiene, así como del control de plagas y limpieza de las instalaciones, para así evitar alguna contaminación.
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Teléfonos: 88812879 y 85906466.
Dirección: Parada Los Cocos, 50 metros al este, comunidad Pacayita, Masaya.
Correo electrónico: [email protected]
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Noel Amílcar Gallegos
Al sureste de la ciudad de Masaya se sitúa la comunidad de Pacayita, cuyo motor principal de su economía ha sido la agricultura y el comercio de perecederos. Ahí un buen día un grupo de mujeres rurales decidió agruparse y pensar cómo ampliar sus horizontes económicos, para cambiar su forma de vida y al mismo tiempo ayudar a otras personas de su comunidad.
Entre este grupo de visionarias estaba Argentina Cano López, quien junto a 45 mujeres y hombres se asociaron y formaron la Cooperativa de Servicios Múltiples de Mujeres de Pacayita. RL (Coosemmpa) y que desde hace un poco más de un mes decidieron incursionar en el mundo de los embutidos de pollo, a través de la marca Delicias del Sur, que funciona en una pequeña planta ubicada en el interior de esa gruesa y fresca vegetación de la Ciudad de las Flores.
“Esta idea surge, podría decir, de la misma necesidad de mujeres rurales que no teníamos otra alternativa de buscar un mejor futuro para nuestras familias o hijos. Las mujeres de esta comunidad se dedican a vender sus frutas en los mercados y nosotras dijimos que no podríamos seguir en esa misma rutina”, comenta Cano.
Fue así que decidieron organizarse y plantearse nuevas metas que fueran factibles y que cambiara sus niveles de vida, “entonces surgió la idea de formar una cooperativa y vimos que era la mejor alternativa que teníamos como organización, porque como asociación no teníamos mucha oportunidad, pero como cooperativa sería mucho mejor”, agrega.
FALTA DE CRÉDITO BANCARIO NO LOS LIMITÓ
Orlando Suazo, quien funge como gerente de esta pequeña empresa, contó que una vez cooperados, formularon una misión interinstitucional, crearon el programa llamado crédito no convencional, que consiste en pequeños microcréditos para los socios y socias que no acceden a los bancos por falta de garantía, y que les ha llevado hasta el nuevo programa denominado desarrollo industrial.
“Primero pensamos en procesar jugos de frutas, entonces recibimos el apoyo de un organismo holandés, que nos dio las capacitaciones, el equipamiento, y la consolidación de nuestra cooperativa. Luego vimos que eso era un proyecto y que debíamos impulsar otro proyecto, que podría ser el embutido de carne de res o de cerdo; pero cuando sacamos cuenta, nos dimos cuenta que era costoso. De modo que vimos que era más factible hacer embutidos de carne de pollo, que es menos costoso y su mercado es más accesible, porque hay empresas aquí que te venden esa materia prima sin mayores problemas”, cuenta Suazo.
Fue entonces que estos cooperados formularon el proyecto y lo presentaron ante el Ministerio de Economía Familiar, y fue así que fueron financiados por el banco estatal para la modernización del local y adquisición de equipos de procesos cárnicos.
Actualmente esta planta está dando empleo directo a 15 personas de esta comunidad, abriéndose paso de forma acelerada por diferentes mercados del país, debido a que la calidad de sus productos ha tenido una gran aceptación.
EN CRECIMIENTO
Actualmente esta pequeña planta está produciendo mil libras diarias de embutidos, a precios que oscilan entre 18 y 19 córdobas por libra. A corto plazo esperan consolidarse y obtener mayores equipos. Una vez conseguidos estos objetivos prevén doblar la producción actual y expandir su mercado por todo el país.
Paula López, otra socia de la cooperativa, subraya que para incursionar en este tipo de proyecto se debe de pensar “en sus hijos, independientemente que al marido no le guste, porque esto es el futuro de tu familia. Desde que me integré, estuve dispuesta a llegar hasta la meta, porque la idea es cambiar el modo de vida de nosotras las mujeres del campo y superarnos”, visiona.
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