Elízabeth Romero y Jeniffer Castillo B.
La supuesta discriminación de la que fue víctima un estudiante de 13 años, que sufre deficiencia intelectual leve, alteró la normalidad entre los estudiantes del colegio Primero de Mayo.
El estudiante de primer año denunció a su familia que las autoridades educativas permitieron que en una ocasión otro estudiante lo golpeara en un aula de clases. Aún así, las autoridades de ese centro no brindaron información.
“Hay negligencia total en el centro”, denunció uno de los parientes del estudiante, que recurrió al Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh). Esto provocó la deserción escolar del menor.
En la última ocasión el joven fue golpeado en presencia de unas 14 personas y nadie hizo nada por defenderlo. De esto hay una denuncia en la Policía.
Según la madre del menor, las autoridades del colegio alegaron que su hijo era un “estudiante problemático” y que si era “especial” no tenía por qué estudiar en ese instituto.
Los familiares del menor critican que aunque remitieron una carta al Ministerio de Educación (Mined), más bien se burlaron de ellos pues aunque les propusieron trasladar al niño a otro centro de estudios donde sus funcionarios los acompañarían en el traslado, pero esto no ocurrió.
Además la directora del centro, Josefa Mayorga, les mandó a llevar al menor a un centro especial, pese a que señalan hay constancias de evaluaciones realizadas en centros como el Melania Morales, que establece que el menor no requiere de atención especializada.
Este miércoles, dos oficiales del Distrito Siete llegaron al colegio Primero de Mayo a investigar un caso de discriminación y agresión.
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