Naciones Unidas/CARACAS/EFE
El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, celebró ayer en la Asamblea General de la ONU el éxito de sus medidas contra la violencia de las pandillas y señaló la creación de clase media como la clave del desarrollo. Señaló “la pobreza, la violencia, el narcotráfico y el crimen organizado” como los obstáculos “que privan a nuestros pueblos de bienestar y felicidad”.
Sin embargo, no hizo mención a la disputa territorial entre El Salvador y Honduras debido a la isla Conejo, que ambos reclaman como territorio nacional y que se sitúa en el golfo de Fonseca.
Sí habló de la violencia juvenil entre pandillas o “maras”, que después de un pacto suscrito hace dos años entre las principales bandas del país, la mara Salvatrucha y la Barrio 18, del que ha dicho que “el Gobierno solo ha sido facilitador” y ha creado las “condiciones mínimas para reducir los niveles de violencia pandilleril en los lugares más afectados por este fenómeno”.
Funes explicó que “los planes permanentes de represión y de prevención del delito han dado como resultado la reducción de los homicidios en un cincuenta por ciento”, y destacó que “la política de seguridad también ha permitido dar duros golpes a bandas del crimen organizado y lograr la incautación de importantes cargamentos de droga”.
El gobierno de Funes ha creado nuevas unidades policiales y, según el presidente, “ha impulsado un proceso de reconciliación sin precedentes en la historia nacional, y de reconocimiento de las atrocidades cometidas en materia de derechos humanos en El Salvador”.
Mostró la preocupación por la pobreza en su país y entendió la transformación de la misma en una nueva clase media como el principal motor de progreso. Para profundizar en las causas de esa pobreza, Funes habló de su “satisfacción de ser de los pocos países en América Latina que está trabajando en la medición de la pobreza multidimensional”.
Funes vinculó la pobreza a la falta de formación y se apoyó en el doble efecto de su programa de escolarización. Además, mostró sus satisfacción por haber reducido las tasas de mortalidad materna.
Por su parte, anoche, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, manifestó que suspendió su participación en la Asamblea General de la ONU porque fue informado de que se gestaban “provocaciones” para atentar contra su “integridad física” con el supuesto conocimiento del Gobierno de Estados Unidos.
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