Menor sobrevive de “milagro”

El torrencial aguacero que cayó ayer en Granada a eso de la 11:00 a.m. casi cobra la vida del niño Grandal Ardami Vega Somoza, de 10 años, quien resbaló accidentalmente en un manjol que permanece abierto en el barrio El Domingazo.

Lucía Vargas

El torrencial aguacero que cayó ayer en Granada a eso de la 11:00 a.m. casi cobra la vida del niño Grandal Ardami Vega Somoza, de 10 años, quien resbaló accidentalmente en un manjol que permanece abierto en el barrio El Domingazo.

Según el informe de miembros de la Cruz Roja, el pequeño fue rescatado con vida, pero con una herida contusa en la cabeza en el sector del barrio Julián Quintana.

Fue trasladado al hospital local por miembros de la Cruz Roja y bomberos, quienes actuaron rápidamente para salvar la vida del pequeño.

Vecinos del lugar dijeron que varios niños jugaban a media calle y al parecer por la corriente no se fijaron que estaba ese hueco.

Ileana Martínez, vecina del lugar, dijo que por lo general los chavalos acostumbran jugar bajo la lluvia y las madres no se percatan del peligro que corren.

Por su parte Julio Espinoza, explicó que a ese manjol le han puesto tapa de concreto, pero los camiones que circulan por el lugar la han quebrado y cuando le ponen tapa de metal se la roban los chatarreros.

“Ese lugar es bien peligroso, ayer se quebró un carro y una persona que circulaba a bordo de una moto se accidentó porque de noche no se ve el hueco”, dijo Espinoza.

El niño vive del colegio Pancasán media cuadra al este, media al sur, en Granada, según la dirección que dieron los miembros de Cruz Roja, quienes llegaron con la ambulancia para brindar ayuda.

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