LA PRENSA/J.GARTH
Todo fue rápido. Apenas dio tiempo de levantar a los niños y salir de casa. Con la lluvia, el río Matiz, en Siuna, creció e inundó siete casas vecinas.
LA PRENSA intentó conocer la versión del jefe de la Defensa Civil en Siuna, Mario Pérez, pero este no respondió a nuestras constantes llamadas a su teléfono celular.
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La medianoche de este sábado, siete familias de la comunidad La Bomba, ubicada a cinco kilómetros de Siuna, en la Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), tuvieron que autoevacuarse, porque el río había entrado en sus casas.
Marta Barrera, una de las afectadas, señaló que “eso fue rápido, cuando vimos que el agua estaba dentro de la casa, levantamos a los niños y fuimos a pedir posada donde una vecina, donde aún estamos”.
Barrera dijo que cuando llegó donde su vecina “esta estaba dormida, pero lograron levantarla. El río también estaba llegando a su casa, pero se despertaron y nos dieron donde quedarnos”, comentó.
“Yo perdí todas mis pertenencias, el lava trastos se quebró y el agua entró y arrasó con todo. Mi ranchito quedó vacío, yo pensé que a la casa la iba a arrastrar la corriente del río” afirmó la afectada.
Las autoridades de la Defensa Civil de Siuna asistieron a las siete familias y les entregaron un paquete alimenticio.
Por otro lado, los caminos de la comunidad Bambú, en Siuna, están en mal estado y producto de las lluvias también han caído varios árboles.
as comunidades de Campo Viejo y Madriguera quedaron sin energía desde la medianoche del viernes, ya que las fuertes lluvias provocaron la caída de árboles que reventaron las líneas de transmisión eléctrica, confirmó José Roque, gerente de la Empresa de Electricidad (Enel), en Siuna.
LA PRENSA intentó conocer la versión del jefe de la Defensa Civil en Siuna, Mario Pérez, pero este no respondió a nuestras constantes llamadas a su teléfono celular.
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