Humberto Belli Pereira

El reto del Cosep

Cosep y las cúpulas del empresariado nacional están contentos. Tienen buenas razones: Gobierno y sector privado están trabajando con mucha armonía; las leyes suelen aprobarse por consenso y los empresarios sienten que sus puntos de vista son respetados y tomados en cuenta.

No a todos les gusta este acercamiento. Algunos lo ven como un contubernio entre un gobernante corrupto y autoritario, y un sector egoísta y sin visión. Pero es una percepción estrecha que solo juzga intenciones mientras ignora resultados. Porque el hecho objetivo, palpable, es que independientemente de los motivos de los actores, la alianza gobierno-sector privado ha creado un clima favorable a la inversión y está contribuyendo significativamente al desarrollo del país.

Este ha sido, precisamente, uno de los mejores aciertos de Ortega: haber reconocido al sector privado como el motor más importante de la prosperidad nacional, la creación de empleos y la eliminación de la pobreza. El tratarlo como amigo es la consecuencia lógica de esta convicción.

El reto ahora es institucionalizar dicho modelo, haciendo que no dependa de la buena voluntad del líder de turno, sino que arraigue y adquiera permanencia. Un elemento para lograrlo es que esta concepción del sector privado, como clave fundamental del desarrollo, permee todas las dependencias del Estado. Porque sobran los funcionarios que por resabios ideológicos creen ganar méritos poniéndole trabas. También requiere un marco legal que asegure la participación de representantes gremiales en el engranaje estatal, ya sea a través de incorporarlos en gabinetes sectoriales mixtos (gobierno-privados) o dándoles curules en el congreso.

Aunque esta última idea pueda sonar extraña o afín al corporativismo, la inoperancia del sistema vigente, basado exclusivamente en legisladores miembros de partidos políticos, amerita su discusión. Efectivamente, aunque teóricamente los diputados deben sus cargos a la voluntad popular, en la realidad los deben al jefe de su partido, por lo que suelen ser rebaños dóciles. La mayoría no tienen nada en común con los elegidos: ni son del mismo departamento ni del mismo gremio. Muchos tienen de credenciales más la fidelidad política que el talento y de motivaciones más la prebenda que el deseo de servir. Además son muy caros, más cuando son 92 diputados con su cortejo de suplentes, beneficios, asesores y secretarias.

Un congreso con diputados representantes de las cámaras empresariales y otros gremios —como sindicatos, iglesias, asociaciones profesionales, barras de abogados, rectores, etc.— podría ser una alternativa digna de discusión, aunque tal vez existan otras mejores. El punto es que incorporar de una u otra forma a los poderes del Estado, a personas directamente vinculadas a los sectores productivos o más relevantes del país, podría contribuir a la modernización y despolitización del sistema, más aún si incidiesen en la elección de magistrados. También a mitigar algunos defectos de la actual administración, ya que la dinámica del sector privado, nacional o extranjero, presionará continuamente a favor de la seguridad jurídica y la transparencia.

Pero no hay que hacerse ilusiones. En política no hay recetas mágicas y nada funciona sin buena voluntad. El mejor diseño institucional puede naufragar si sus arquitectos no son respetuosos de la legalidad, o si tienen agendas ocultas. Lo único que puede asegurar la vigencia a largo plazo de un marco donde el sector privado y el país entero prosperen es fortalecer el estado de derecho y la ética pública.

De 1970 a 1978 la economía de Nicaragua venía creciendo al seis por ciento anual. Pero en 1979 el país estalló. Falló la institucionalidad política. El reto para el Cosep, en vista del vacío dejado por la crisis de los partidos, es hacer que la institucionalidad económica, que tan bien ha venido apuntalando, irradie hacia las otras esferas del estado. Se puede.

El autor es sociólogo, fue ministro de Educación.

Columna del día Opinión cosep Gobierno archivo

COMENTARIOS

  1. Mac Coya
    Hace 13 años

    B- separacion de poderes por estar bajo el dominio de Ortega quien ostenta el poder absoluto sin importarle ni la constitucion ni las leyes o sea un dictador. Los miembros de Amcham y el Cosep no tienen problemas debido a su Kupia Kumi con el dictador sin embargo ellos no piensan en la cantidad de personas a quienes se les han usurpados sus bienes sim

  2. Mac Coya
    Hace 13 años

    D- A como dijo el comentarista Soza, el fanatismo de muchos comentaristas. no los dejan ver mas alla del campo visual de caballo cochero. A todos nos incumbe la economia sea directa o indirectamente y es nuestro derecho natural expresar nuestras opiniones y todos, de una manera u otra contribuimos con la economia. Si fueran objetivos se darian cuenta del cancer de la corrupcion que corroe al gobierno.

  3. Mac Coya
    Hace 13 años

    C- sus bienes simplemente porque las deseo alguien con poder pero quien los defiende si el poder judicial no tiene poder para restituirle lo que les pertenece por carecer de autoridad ante quien llevo a cabo el delito, porque apropiarse de lo ajeno es un delito. Pellas y resto de inversionistas debieron haber exigido a Ortega
    que el poder judicial actue con justicia y se pare la corrupcion en todos los niveles. Decir que en Nicaragua es un pais abierto y democratico es apoyar la corrupcion.

  4. Mac Coya
    Hace 13 años

    A- Estamos de acuerdo que se les de oportunidad a los inversionistas para que el pais progrese pero estamos en contra de declaraciones como la de Pellas quien dice que estamos en un pais abierto y su definicion de democracia la cual no esta a la altura de un empresario de su calibre. Es imposible que ignore que democracia no solo son elecciones. Debemos recordarle que la democracia se basa en un estado de derecho lo cual no existe en Nicaragua al no haber sepa

  5. J L
    Hace 13 años

    Si Nicaragua crecía el 6% , entre 1970 a 1978, cuanto tendríamos que crecer hoy en día mas o menos de un 15% al 18%, recuerden antes estábamos 7 x 1 hoy estamos 25 x 1 multipliquen y veremos los resultados. señores del DICHO AL HECHO ES MUCHO TRECHO. Vean la historia y pregúntele al Che Laínez porque , Nicaragua crecía tan bien y existía el Infonac para QUE.

  6. Guillermo Rocha
    Hace 13 años

    No entiende como funcionan los negocios. Los negocios viven para ganar, no para hacer un favor, ni equidad, ni justicia. Que se hagan leyes por los que son afectados suena ideal, pero aqui es mas bien un «no te metas en politica y yo no me meto en tus negocios.» En el mundo civilizado hay ramas del gobierno que velan por si se forman monopolios injustificados, y demas. Los mismos estatutos de una empresa los establece una junta directiva, separado de los ejecutivos, existen auditorias externas.

  7. argel ruiz
    Hace 13 años

    sin seguridad democratica ni juridica el desarrollo economico sostenible a largo plazo es imposible esto debiera de ser una ley de economia no de politica . eso paso en nicaragua en los años 70 . apesar de marchar mucho mejor que ahora en la economia el pais estallo . el regimen orteguista es un techo de vidrio .no entiendo la miopia de los empresarios pero a lo mejor ellos lo que solo ven es la proteccion de sus billuyos .

  8. Hace 13 años

    80 y ahaora en la actualidad. Un mundo de diferencia entre el Ortega de hoy y el Ortega del pasado. Por lo tanto, es que que hoy es mas accessible en ese sentido y esta dispuesto a dar aperturas a los inversionistas. Pero como dice el articulista, no esperemos muchos cambios en el resto de los asuntos gubernamentales asi como la institucionalidad del pais, porque esto esta enllavado bajo siete candados y la llave Ortega la tiro al mar del olvido. Esa es la realidad

  9. George
    Hace 13 años

    Este señor Belli, o es muy ingenuo o ya entendió que es mas conveniente alinearse, pues este razonamiento en su escrito, ademas de iluso, ignora lo que sucedió en nuestra historia en la época del Somocismo:hubo crecimiento económico, pero a costa de una tremenda corrupción gubernamental y debiltamiento de las instituciones democráticas, al igual que ocurre ahora con este regimen. Osea la historia se repite.

  10. Coso
    Hace 13 años

    Lo bueno que existe una buena comunicación entre estado y parte de la empresa priva de Nicaragua, esta parte identificada COCEP, pero quedan muchos más fuera de ese dialogo, por otro lado quien dice que el estar este sector privado siendo parte en cada uno de los poderes del Estado garantizan una buena gobernabilidad, yo digo que no, sino veamos la historia antes de 1979. Pobreza y riqueza su brecha crecía en la medida que aumentaba la riqueza de los empresarios, y lo digo por experiencia.

  11. Franz G
    Hace 13 años

    Hay que ver de que de la manera que se construye este crecimiento en este gobierno, desmotiva la innovacion y el desarollo de nuevas technologias. Con que dinero va poder alguien comprar una computadora y crear programas y demas, si con costo hay para comer? Este crecimiento esta basado en la exportacion, en vender afuera y el dinero se lo quedan los grandes empresarios, aqui no queda nada. Este modelo lo que haces es crear una brecha entre los ricos y pobres. Esclavizar a los pobres.

  12. Salvdor Davila
    Hace 13 años

    Buena idea la de conformar la Asamblea Nacional con representantes gremiales ademas de partidos politicos. Algo asi como el Consejo de Estado de los 80.

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