Con el brazo de un lanzador no hay nada garantizado con respecto a su durabilidad. En cada disparo está expuesto al riesgo de llegar al final.
Una carrera puede ser tan prolongada como la de Denis Martínez (23 años), o breve como la de Devern Hansack (dos años). Nada es seguro.
¿Qué pasará con Vicente Padilla? Esa es una inquietud que hemos tenido desde el pasado 13 de agosto, cuando el nica salió de acción.
Padilla, quien es sin duda el segundo mejor pelotero producido aquí, —tras Denis— sintió una cierta opresión en la parte superior del brazo.
Desde entonces trabaja en su rehabilitación, pero no hay nada claro sobre su regreso, y si es que lo hará, con los Halcones de Fukuoka.
“Me siento mejor, pero no sé cuándo voy a regresar”, ha dicho escuetamente el nica desde Japón, mientras la liga avanza en ruta hacia el final.
Hasta ayer, los Halcones habían realizado 116 juegos, dentro de un calendario de 144 partidos. Así que faltan 28 para cerrar la campaña.
Y seguramente, los Halcones esperaban más que el 3-6 y 3.84 que tiene Padilla tras 58.2 innings lanzados, durante 16 actuaciones.
¿Cuánto más le queda a Vicente? No lo sabemos. En ruta hacia su cumpleaños 36, Padilla es un brazo de 1,571.1 innings en Ligas Mayores.
Antes trabajó en 354.1 entradas a nivel local, mientras coleccionaba marca de 24-16 y 3.66. También lanzó en 358 innings en Ligas Menores.
Más sus faenas con la Selección, el beisbol de México, Dominicana, entre otras, hablamos entonces de un brazo que ha sido muy resistente.
Así que el regreso de Padilla sigue siendo una pregunta sin respuesta, al menos por el momento.
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