Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
El gobierno de Costa Rica invirtió casi 200 mil dólares en materiales y mano de obra para construir 11 puentes que pretenden mejorar el acceso a la polémica carretera fronteriza de 160 kilómetros que bordea el río San Juan, la cual ha sido motivo de conflictos con Nicaragua.
Según el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT), los puentes de madera con capacidad de soportar hasta 13 toneladas con vehículos en movimiento, sirven de acceso a la Ruta 1856, la cuestionada carretera fronteriza, la cual debido a su mal diseño al menos nueve de sus puentes colapsaron.
Las 11 nuevas estructuras que el MOPT instala en vías aledañas, busca mantener comunicadas a los cantones fronterizos con Nicaragua como Puerto Viejo de Sarapiquí y Fátima.
Estos puentes son parte de la rehabilitación de la carretera fronteriza, según el Ministro de Transporte, Pedro Castro, quien explicó que las estructuras tienen 3.65 metros de ancho y entre 7.5 y 25 metros de largo.
Desde que se construyó esta carretera fronteriza, hace 20 meses, alrededor de 9 puentes han colapsados, algunos de ellos construidos con la estructura metálica de los contenedores de camiones de carga.
Cuando los puentes colapsan, los vecinos de cada lugar tienen que transitar la carretera a pie o hacen sus diligencias usando el río San Juan.
La labor de la policía de Costa Rica también se ve dificultada, porque deben realizar el avituallamiento a pie.
Esta vía empezó, de 160 kilómetros, a construirse sin planos o diseños a inicios del 2011, avalada por un decreto de emergencia del ejecutivo, que alegaba supuesta invasión del Ejército de Nicaragua.
Durante el primer invierno las obras empezaron a dañarse y el año pasado, la propia mandataria Laura Chinchilla denunció supuestos actos de corrupción cometidos por funcionarios públicos y empresarios.