Félix Rivera M.
La muerte de un reo en las celdas preventivas de la Policía de Jinotega, a manos de otros reclusos, puso en evidencia que dentro del sitio hay una “célula de reos mandamás” que se encargan de golpear, robar y hasta cometer abusos sexuales en la cárcel.
Al preguntárseles cómo era posible que golpearan a los reos y que los policías que resguardan las cárceles no se percataran, Jarquín aseguró que “los hechores, primero hacían una gran bulla, entonaban cánticos evangélicos. Además, amenazaban a los reos que, si los denunciaban, los matarían”.
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“Se encargaban de golpear a cuanto reo ingresara a la cárcel donde ellos están recluidos, agrediéndolos, lesionándolos, cometiendo el delito de hurto agravado y obligándolos a meter el trasero en botellas plásticas, que les llevan con refrescos sus familiares y quemándoles los pies, con chivas de cigarros”, dijo el jefe policial de Jinotega, comisionado José David Jarquín.
Digno Francisco Castro Miranda, de 42 años y padre de cinco hijos, murió en el hospital Victoria Motta de Jinotega, el domingo, luego que cuatro reos lo atacaran a golpes el sábado. Producto de la golpiza le quebraron las costillas, le desbarataron el hígado y los intestinos.
Rosa Ivania Castro Miranda, hermana del reo fallecido, junto con sus familiares demandaron justicia.
El comisionado Jarquín dijo: “Es difícil ejercer un estricto control en los dos días de visita por semana que los familiares de los reos tienen. Hemos decomisado cigarrillos, una verduguilla, seis celulares y tres baterías de celulares, lo mismo que hasta droga, que un día intentaron meter a través de un niño”.
El comisionado Jarquín dijo que pasarán el expediente al Ministerio Público por los delitos de lesiones, violación, homicidio y hurto agravado.
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