“Tenemos que ordenarnos y mejorar”

La informalidad en el sector construcción es una de las situaciones que más le preocupa al presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción, Benjamín Lanzas Somarriba, porque según él resta calidad y seguridad y además crea una competencia desleal. En esta entrevista aborda, además de las promesas de los megaproyectos, la verdadera fuerza de este sector en el país, que es la vivienda.

BENJAMÍN LANZAS SOMARRIBA

Presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción

Por Róger Almanza G.

La informalidad en el sector construcción es una de las situaciones que más le preocupa al presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción, Benjamín Lanzas Somarriba, porque según él resta calidad y seguridad y además crea una competencia desleal. En esta entrevista aborda, además de las promesas de los megaproyectos, la verdadera fuerza de este sector en el país, que es la vivienda.

::: ¿Cómo valora la salud del sector construcción en Nicaragua?

La crisis mundial del 2008, que creó una burbuja hipotecaria en Estados Unidos y otros países que aún no se han recuperado, también afectó a Nicaragua. Tuvimos en esos años un decrecimiento de aproximadamente 21 por ciento. Afortunadamente a inicios del 2010 la curva negativa empezó a enderezar y empezamos a tener un crecimiento positivo que se ha mantenido hasta el 2013, que llegó a un pico de crecimiento mensual de casi 40 por ciento, pero desafortunadamente viene desacelerando.

::: ¿Por qué el pico a final del 2012 y ahora este declive?

Porque en noviembre fueron las elecciones y muchos ministerios hicieron un enorme esfuerzo para sacar el presupuesto que tenían asignado para el año. Ministerios sobre todo el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), Ministerio de Salud (Minsa), Ministerio de Educación (Mined), Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), concluían proyectos que le daban la oportunidad al presidente de ir a inaugurarlos. Las alcaldías también tuvieron mucha inversión en infraestructura que le ayudaron al sector.

::: ¿Continúa siendo la vivienda popular uno de los rubros que más impulsan al sector?

Este rubro ha sido uno de los mayores factores que ha empujado este crecimiento, por lo que podemos decir que el sector está sano, y sobre todo porque hay paz social con los sindicatos.

::: Pero la informalidad en el sector, sobre todo de la construcción de casas, es un punto del que se queja la Cámara…

Eso es lo malo. En Nicaragua hay una enorme informalidad en todos los sectores. Según cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN) hay aproximadamente 165 mil obreros que trabajan en el sector de la construcción, de los cuales solo 23 mil están inscritos en el Seguro Social. Más o menos es el 12 por ciento que está trabajando en el sector formal. El 88 por ciento no recibe Seguro Social. Esto se traduce a que las compañías no se apegan a las normas de higiene y seguridad, no cumplen con el convenido colectivo y ocasiona una competencia no pareja con las compañías que sí cumplen la ley.

::: En este contexto ¿qué posibilidades hay de superar este problema?

Desafortunadamente somos un país pobre y estamos notando que hay un enorme incremento en la población que compra materiales de construcción que no cumplen con las normas adecuadas. Es un trabajo muy difícil.

::: ¿Se refiere específicamente a las bloqueras?

Sí, a las bloqueras artesanales o semindustriales como las que están frente al Mercado Roberto Huembes, que hacen los bloques a “palazos”, de esta manera los tratan de compactar. En la Cámara hicimos un estudio en el cual se tomó la muestra de varias bloqueras y solo las bloqueras industriales pasaron las normas, el resto ni siquiera cumple con el 25 por ciento de las normas. Esto se traduce en inseguridad en la construcción. De ese 88 por ciento de los informales, sabemos que entre el 70 y 80 por ciento son viviendas de las que llamamos autoconstrucción, que son casas que solo un albañil construye o que alguna ampliación ha sido hecha sin revisión de un especialista, una construcción que usó bloques de mala calidad y una mano de obra no calificada.

::: Pero habrá alguien que tenga la responsabilidad de regularlas…

Se hizo un foro para valorar quién tiene que velar por esta situación y hay varias instituciones a cargo. El MTI que debe hacer las normas, el Mific que debe regular esas normas y la Alcaldía debe darle seguimiento. Desafortunadamente ninguna de estas instituciones lo está haciendo adecuadamente.

::: Hacerlo significa cerrar fuentes de trabajo…

Así es. La Cámara en conjunto con el MTI y el Mific estamos montando el Consejo Nacional de la Construcción para empezar a normar y ver qué se puede hacer para que estas empresas no cierren pero que sí se formalicen y que cumplan con los parámetros que la ley exige.

::: El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) ha mencionado que el crecimiento del país estará impulsado sobre todo por el sector de la construcción. ¿Cómo se lee esto?

Uno de los mayores impulsores de la economía es el sector de la construcción. Este sector crea una enorme fuente de trabajo y no solo se trata de lo que está ligado directamente a la construcción, porque al lado tenemos las comiderías, ferreterías, el transporte, etc. El sector de la construcción es un multiplicador económico muy fuerte.

::: ¿Los megaproyectos como Tumarín, La Refinería y recientemente el Canal cómo entran a jugar en la salud del sector de la construcción?

Si en realidad viene el Canal a Nicaragua, y en mi opinión este Gobierno está haciendo todo lo posible para que sea realidad… la gente se preocupa por los 40 mil millones de dólares que costará, pero la Cámara no se preocupa por eso, claro que exigimos al Gobierno de participar y que nos dé trabajo. Pero para que esto funcione se necesita más de todo y esos 40 mil millones se multiplicarán fácilmente por tres o cuatro, porque todos los que trabajen en el Canal necesitarán dónde comer, forma de movilizarse, dónde dormir, incluso dónde divertirse. Estamos hablando de que se necesitará construir, más carreteras, hospitales, más de todo.

::: ¿Pero estos son proyectos específicos que pueden ayudar a los números, pero el sector construcción cómo se mantiene en el país?

El sector seguirá manejándose con las viviendas, esto es así… La vivienda en el año 2011 y 2012 es la que mayor auge ha tenido.

::: Pero las casas están más caras…

No podemos seguir con el incremento de mano de obra que se da dos veces al año, ya nos estamos saliendo de competitividad. En el sector de la construcción en Nicaragua ya se está pagando más cara que en Honduras. Aquí un oficial ya gana como básico siete mil córdobas y puede llegar a más de los 12 mil córdobas. Cuando los puestos más bajos ganan tan alto, entonces tenemos que subir el salario de los demás y esto en qué se traduce, pues en que las obras se encarecen y al final el que paga es el consumidor final, el que compra la casa.

::: ¿Cómo entra en este paquete la vivienda social?

Estamos llegando a un punto de que la vivienda, sobre todo la vivienda social ya llegó a su tope de lo que la ley permite que es de 20 mil dólares. El Gobierno te dice que tenemos que hacer la vivienda social en 20 mil dólares, esto lo puso hace cuatro años, ha incrementado la mano de obra durante estos últimos cuatro años en más de 200 por ciento, se incrementó el costo de los materiales. Entonces el margen de los contratistas se ha reducido tanto que ya no es rentable hacer este tipo de viviendas.

::: ¿Cuál es el futuro de la vivienda social?

Si no suben el techo del costo de los 20 mil dólares, yo creo que la mayoría de los contratistas se irán saliendo de este rubro y empezarán a enfocarse en viviendas media alta, media baja.

::: ¿Cuál es el precio rentable de la vivienda social?

Creo que puede andar por unos 23 o 24 mil dólares. En lo personal yo no he hecho esos cálculos, debe ser Cadur quien tenga esa respuesta.

::: Seguiremos con el déficit habitacional…

Es un número del que se habla y nadie tiene una cifra correcta, unos hablan de 800 mil, otros de más de un millón. El problema es que Nicaragua está creciendo a un ritmo poblacional tan alto que se requiere 20 mil viviendas anuales, entonces este déficit seguirá creciendo. Nosotros ahorita solo estamos haciendo de 8 mil a 10 mil viviendas anuales, entonces el déficit se seguirá incrementando todos los años. Entonces sí tenemos que promover las viviendas sociales, pero también tenemos que detener su costo.

::: ¿Cómo se está construyendo hoy en Nicaragua?

La ingeniería todos los años se va mejorando, los concretos se van haciendo más resistentes, hay mejores productos . La construcción es algo que va evolucionando positivamente siempre, porque estamos usando tecnologías, y sinceramente estamos construyendo, y me refiero cuando se construye con compañías formales, lo estamos haciendo bien. El futuro de la construcción va bien y cuando vengan estos megaproyectos, si es que vienen, tendrán que venir también compañías internacionales porque no hay capacidad tecnológica y de mano de obra aquí en Nicaragua, que nos enseñarán a hacer ciertas cosas todavía mejor. Ahorita a como se está construyendo, si uno construye conforme planos y adecuado a las normas y contrata una compañía formal te puedo asegurar que se está construyendo muy bien a como se construiría en cualquier lugar del mundo.

::: ¿Si hoy hubiera un terremoto la mayoría de las construcciones se mantendrían de pie?

Creo que mucha gente va a sufrir en lo que llamamos “autoconstrucciones”, porque definitivamente hay falta de control de calidad de los materiales, falta de cumplimiento de las normas.

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