El exdirigente Bo Xilai, protagonista de un sonado escándalo que conmocionó al Partido Comunista de China, rechazó un primer cargo de soborno, al abrirse este jueves su juicio ante un tribunal de Pekín.
La fiscalía acusa a Bo de haber recibido sobornos por un total de más de un millón de yuanes (163.300 dólares) de manos del empresario Tang Xiaolin, pero el acusado declaró ante el tribunal: «Las afirmaciones de Tang Xiaolin de que me dio dinero en tres oportunidades no son ciertas». La declaración fue divulgada por el juzgado a través de Internet.