LA PRENSA/F. RIVERA

Armonía vernácula

“Solo la belleza salvará al mundo”, dice el escritor Fedor Dostoievski, 1821-1881. Así, el departamento de Jinotega se ha distinguido por tener excelente música, propia de la región, belleza vernácula como culta.

“Solo la belleza salvará al mundo”, dice el escritor Fedor Dostoievski, 1821-1881. Así, el departamento de Jinotega se ha distinguido por tener excelente música, propia de la región, belleza vernácula como culta.

Los antecedentes de la música en esta región vienen de los primeros años de la colonización española, donde misionó en un lugar cercano a Jinotega fray Juan de Alburquerque de la Orden de los Mercedarios, en 1615.

Su escribano Duarte dice: “Fray Juan pidió que se les enseñase a tener flautas que es lo que mas usan los yndios en aquellas partes… y que se vistiesen  al modo de los demás yndios cristianos”, aparecido como evidencia por Van Broekhoven, en el libro, Conquistando lo invencible , p.180).

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El año del 2011 el Festival anual de Polkas y Mazurcas fue dedicado a tres campeones de la música vernácula norteña: Justo Pastor González de Jinotega, y a los estelianos Alejandro Floripe Fajardo y Ulises González llamado el “Güisisero del Folclor”.

En 2012 fue dedicado a Justo Hernández creador de la mazurca El Grito de Bolo y a los escritores Magdalena Rodríguez y a Chuno Blandón. Este año se le dedicó a Cedrick Dalla Torre, virtuoso cantautor nieto de un inmigrante austriaco que ha preservado por generaciones este género musical en el norte, y a López, folclorista que ha promovido los valores artísticos a través de todo el país.

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EL TAMBOR DE ORO

En 1703, el escribano que acompañaba a fray Margil de Jesús menciona que los indios tocaban un tamborcillo de oro en las cuevas de Sébaco, esto debió ser un tambor corriente que se veía dorado, debido al reflejo de la luz producida por las teas de ocote encendidas.

El 1736, el corregidor de Matagalpa Matías de Oropesa en su informe al capitán, el general menciona el templo de Tipitapa en el camino a Matagalpa y Jinotega y dice: “Tiene su coro de madera torneada, tan grande y suficiente que en muchas partes fuera apetecido, y en el un órgano de célebres voces  y pulida compostura, teniendo al mismo tiempo quien lo maneje”.

En los 1850  recorría en estos pueblos de Las Segovias, el coronel austro húngaro Manuel Gross quien posiblemente influyó con la música de su tierra (valses, polkas).

 El médico austriaco Carl Scherzer refiere que cabalgando  en 1854 entre Jinotega y San Rafael del Norte, ya de noche un poco antes de llegar a este pueblo vio a ocho músicos itinerantes que  regresaban de una fiesta. Llevaban, guitarras, violín, flauta y un violón colgado sobre su espalda, recreado por C. Scherzer, en Viaje a los Estados Libres de Centro América , en la página 191.

HISTÓRICA FIESTA

A esta fecha Jinotega lleva a efecto anualmente en el valle de El Coyolito uno de los festivales de música más bonitos de Nicaragua, se trata del Festival anual de Polkas y Mazurcas.

Dicho festival ha sido dedicado a personas y organizaciones que han apoyado este género de música en el norte, entre ellos Oscar Emilio y Salvador Gutiérrez  autores  de La Perra Renca a Ceferino y Epifanio López de Los Soñadores de Saraguasca, al mandolinista  Tranquilino Lanzas, al cantautor Camilo Zapata, a medios de comunicación que promueven el arte de la música,  al poeta y músico Simeón Úbeda.

Cultura Jinotega mazurcas polkas archivo

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COMENTARIOS

  1. Vanessa
    Hace 12 años

    Cuanto me alegra que aun hayan personas tan ilustres como el señor Kulh, se tomen su tiempo para recopilar la historia y tambien su presente de nuestra musica.

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