José Garth Medina
Las investigaciones que realizaron durante una semana especialistas de la Policía Nacional por el triple asesinato perpetrado en Pioneer, jurisdicción de Bonanza, dieron pie a sospechas de que en la zona se está lavando dinero.
Lo que más ha sorprendido a las autoridades es que en este municipio circulen mensualmente unos 400 millones de córdobas, de los cuales 200 millones están en manos de compradores de oro.
La Policía capturó a Yesli Bravo Acosta y Jairo Hernández Amaya, como presuntos autores del hecho sangriento.
Ariel Jesús Lira Reyes (en la foto) aún está prófugo, pero la Policía mantiene su persecución. Los sospechosos del triple asesinato simularon una venta de oro y llevaron a las víctimas al sitio donde las ejecutaron.
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El comisionado mayor Otilio Duarte Herrera, jefe de la Policía en el Triángulo Minero, Prinzapolka y Mulukukú, dijo a LA PRENSA que la institución del orden público conoce que en la población se habla de un presunto lavado de dinero, razón por la cual procederán a realizar las investigaciones correspondientes.
SOSPECHOSO MOVÍA C$40 MILLONES AL MES
Según la Policía, una de las personas que es investigada en la matanza ocurrida en Bonanza, el viernes pasado, supuestamente ha movido 40 millones de córdobas mensualmente y en ese municipio caribeño andan decenas de compradores de oro que circulan con 300,000 o 500,000 córdobas sin ninguna seguridad.
Esta misma persona investigada entregaba hasta tres millones de córdobas a otras para que se dedicaran a la compra de oro y, en algunas ocasiones, pagaban un precio por encima del valor de mercado.
Una de las propuestas que realizarán las autoridades policiales de la zona al alto mando es que se destine un equipo de la Dirección de Investigaciones Económicas debido a la fuerte actividad comercial que se realiza en el Caribe norte, pero también solicitarán la presencia de la Unidad de Análisis Financiero (UAF).
ENTRE LA DROGA Y EL ORO
Entre Waspam y Bonanza se mueven millones de córdobas destinados a la compra de oro y, además, un minero artesanal, que prefirió el anonimato, dijo a LA PRENSA que “hay fuerte transacción de drogas por oro”.
“Son unas dos mil personas que se dedican a la actividad de la minería artesanal entre Waspam y Bonanza, donde no hay control de ninguna autoridad, no hay presencia de policías ni de las autoridades locales. Allí la vida no vale nada”, dijo el minero artesanal.
En ese sitio (entre Waspam y Bonanza) fueron asesinadas dos personas para robarles una enorme cantidad de oro y esos crímenes, como otros, hasta hoy no se han esclarecido.
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