Humberto Galo Romero
El Acuerdo de Asociación (AdA) entre Centroamérica y la Unión Europea trae consigo una serie de retos para las pequeñas y medianas empresas del país (pymes), a pesar de ello, especialistas consultados sostienen que este acuerdo trae también consigo la gran posibilidad para que los pequeños empresarios puedan acceder a un mercado de gran poder adquisitivo.
Sofana López, analista de información de mercados internacionales del Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI), sostiene que el mercado europeo constituye uno de gran importancia para las exportaciones de Nicaragua.
“En el año 2012, las exportaciones hacia dicho mercado representaron el siete por ciento de los valores de las exportaciones nacionales totales, destacando aquellas dirigidas hacia Bélgica, España y Reino Unido”, explica.
En tanto Azucena Castillo, gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), menciona que “Europa tiene estándares más altos que el resto de los mercados, por ejemplo, exige certificaciones GlobalGap para productos de vegetales y frutas frescas. El manejo y costo de la logística de exportación, la adaptación de los productos al mercado europeo, establecer campañas de marketing dirigido a nichos específicos (por la alta competencia de productos en el mercado provenientes de otros países europeos, de Estados Unidos y países asiáticos)” son algunos de los retos para las pymes, menciona Castillo.
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A este listado López agrega además la falta de productos con valor agregado, que deja escapar ganancias para el exportador. Por su parte Pablo Durán, presidente del Consejo Mipymes Centroamericano (CMC), argumenta que la Unión Europea es el tercer socio comercial de los países centroamericanos, representa un mercado de exportación sumamente atractivo, ya que cuenta con un ingreso per cápita de 30 mil dólares al año, además es el primer importador mundial y cuenta con 27 países asociados que suma 480 millones de habitantes.
“El AdA representa un importante desafío para las empresas de la región, quienes tienen el reto de aprovechar y potenciar las oportunidades que surjan a partir de este acuerdo y minimizar las amenazas que representa la apertura del comercio a un grupo de países europeos”, sostiene Durán.
¿QUÉ SE POTENCIARÍA?
Castillo y López coinciden que a pesar de la crisis económica que está afectando a Europa, este mercado constituye una muy buena oportunidad para que las exportaciones de Nicaragua crezcan.
“Para poner un ejemplo, en APEN venimos monitoreando el mercado europeo, y pese a la crisis, vemos que el mercado de Holanda se ha mantenido constante y con una tasa de crecimiento del cinco por ciento en sus importaciones”, argumenta Castillo.
López mencionó que “se observa mayor potencial en los siguientes sectores (en orden de importancia): oro en bruto, café (tostado y sin tostar), tortas y residuos sólidos de la extracción de aceite de soya, calzado de cuero, vinos, puros, muebles de madera, productos de panadería y galletería, frijoles de soya, sin dejar de mencionar el queso, azúcar y la carne de bovinos”.
Para Castillo “la miel natural, tanto orgánica como convencional, los mariscos, seguirán representando una cadena de exportación muy significante, cafés especiales y también convencional, carne bovina, follajes, mangos, piña, sandía, okra, caco y sus derivados, y también textiles y artículos decorativos, donde la mayoría son elaborados por pymes”.
En tanto Durán explica que la región tiene gran potencial en vender hacia Europa productos orgánicos y ecológicos; también los productos de origen animal frescos como la carne y los filetes de pescado, productos de origen vegetal como piña golden, mangos, guayabas, coco, melón y frutas congeladas, también se encuentran las hortalizas congeladas. En los productos tradicionales encontramos el café y azúcar, mientras que el alcohol etílico está teniendo un boom entre los biocombustibles.
UE HA APOYADO A LAS PYMES
Javier Sandomingo, jefe de la delegación de la Unión Europea para Centroamérica y Panamá, explica que para esa región es su objetivo “que las pymes se beneficien en mayor grado posible de las oportunidades que ofrece el AdA.
Agrega que para potenciar el impacto positivo para este sector, la UE desde hace varios años está apoyando proyectos de inserción de pymes en las cadenas de valor, programas de capacitaciones o participación en ferias internacionales.
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