Lucía Navas
Tres y no seis países de Centroamérica juntos, así inician la nueva forma de hacer comercio con los 28 estados miembros de la Unión Europea (UE). Nicaragua, Honduras y Panamá son los únicos listos en los trámites jurídicos y técnicos pero aún toda la región tiene retos para realmente sacarle el jugo al Acuerdo de Asociación (AdA). El jefe de la delegación de la UE, Javier Sandomingo, da su visión.
¿Cómo analiza la UE la preparación de Centroamérica ahora que inicia el AdA?
Creemos que Centroamérica ha avanzado en los últimos años en varios aspectos necesarios para aprovechar los beneficios del AdA. La UE ha estado apoyando este proceso con programas de cooperación en temas como calidad, medidas sanitarias, facilitación de comercio, mejora de clima de negocios, mejora de la competitividad y capacitaciones a las pymes, entre otros. Lo que aún falta en Centroamérica es una unión aduanera, proceso en construcción que todavía enfrenta muchos desafíos. No existe aún un arancel externo común ni libre circulación de mercancías, pero ya se ha avanzado en la elaboración de normas técnicas comunes y medidas de facilitación de procedimientos aduaneros. Una unión aduanera aumentaría la competitividad de la región y permitiría el pleno aprovechamiento de acuerdos comerciales. Otro aspecto que aún requiere trabajo por parte de las autoridades y los productores es el cumplimiento de requisitos sanitarios que exige el mercado europeo. En el caso de algunos productos, como carne o lácteos, el Acuerdo abre posibilidades, pero la normativa sanitaria de la UE es difícil de cumplir. Algunos países centroamericanos ya están implementando las medidas necesarias para poder aprovechar la demanda para los productos de origen animal, pero aún habrá que esperar más tiempo para completar este proceso.
¿Qué países están en mejor posición?
Mirando las cifras de comercio entre Centroamérica y la Unión Europea de los últimos años, se puede constatar que Costa Rica es el país que hasta la fecha mejor aprovechó el mercado europeo. Costa Rica exportó 47 por ciento del total del valor exportado por CA a la UE en 2012, seguida por Honduras (30 por ciento), mientras que Panamá tan solo cuatro por ciento. No obstante, solo las exportaciones de Costa Rica son lo suficiente diversificadas, comprendiendo tanto productos agrícolas como industriales. Por lo general, las exportaciones de la región centroamericana siguen todavía demasiado concentradas en pocos productos: 37 por ciento del total valor exportado a la UE fue el café, y veinte por ciento frutas tropicales frescas, sin procesar (banano, piña, melones y sandías). Entre los diez principales productos exportados a la UE ya hay productos de alto valor agregado, como circuitos electrónicos integrados (diez por ciento de las exportaciones), instrumentos y aparatos médicos y de ortopedia, sin embargo, estos vienen de un solo país: Costa Rica, mientras que los demás siguen exportando productos tradicionales. El caso extremo es de Honduras, ya que el 78 por ciento del valor total exportado a la UE en 2012 fue un solo producto: el café.
¿Nicaragua en qué logró mejorar para aprovechar el AdA?
Nicaragua sin duda ha progresado mucho en cuanto a su oferta exportadora a la UE. Lo dicen las cifras de comercio que siguen en aumento. El año pasado Nicaragua exportó 288 millones de dólares al mercado europeo, lo que supera ya las cifras registradas por El Salvador y Panamá. Logró diversificar la oferta, aunque todavía sigue siendo demasiado concentrado en el café. Lo que hace falta es atraer más inversiones al país en el sector agroindustrial, para poder exportar productos agrícolas procesados, con más valor añadido. Nicaragua tiene un gran potencial en el sector de alimentos, pero por el momento se exporta principalmente materias primas. Productividad es otro gran reto, ya que exportar a la UE requiere poder ofrecer cantidades suficientes y suministros estables de productos que demanda el comprador. Para pymes esto puede ser una barrera insuperable, pero hay soluciones que se vienen implementando ya en la región, tales como consorcios de productores que exportan bajo la misma marca y comparten gastos de mercadeo, participación en ferias etc. Otro gran reto que enfrenta Nicaragua son los altos costos de transporte y logística, principalmente por la falta de un puerto en el Atlántico.
¿Qué productos centroamericanos serán los primeros en comercializarse bajo el nuevo sistema?
La región centroamericana, beneficiándose de preferencias arancelarias bajo el GSP+, ya venía colocando con éxito en el mercado europeo productos como el café, frutos tropicales, cacao, miel, jugos de fruta, camarones o maní. El AdA va a consolidar de una manera permanente estas preferencias, lo que brindará más seguridad jurídica a los exportadores y productores. Además, el AdA abre el acceso a nuevos productos que no estaban cubiertos por el GSP+. Tal es el caso de azúcar, que ahora va a poder entrar en cuotas al mercado europeo. Pensamos que en los próximos meses se exportará este producto a la UE, bajo las nuevas reglas. También el banano va a gozar de una rebaja arancelaria, lo que aumentará la competitividad de las exportaciones centroamericana frente a otros países que exportan este producto a Europa. También, esperamos ver un aumento de exportaciones de textiles bajo las nuevas reglas de origen.
Seguramente las aperturas arancelarias se van a traducir en más exportaciones de determinados productos a la UE, y el marco legal estable que brindará el Acuerdo se traducirá en más inversiones y más diversificación de la oferta exportable. Siendo optimista, se podría pensar en un cincuenta por ciento de aumento, a medida de que los aranceles se vayan eliminando y más inversiones estableciéndose en la región, asumiendo que los países de Centroamérica aprovecharán las posibilidades que ofrece el Acuerdo.
¿Realmente la región les es atractiva para invertir?
Según un estudio de impacto realizado por la Unión Europea antes de concluir las negociaciones, el Acuerdo puede resultar en importantes beneficios económicos y sociales en América Central, con esperadas ganancias en el ingreso nacional para Centroamérica en su conjunto de 2.6 billones de euros a largo plazo. Se espera que el Acuerdo contribuya con grandes ganancias en los sectores de frutas, verduras y frutos secos. Además, con la concesión a los países centroamericanos del acceso inmediato y completamente exonerado a los mercados europeos en los productos industriales y pesqueros, el Acuerdo ayudará a los exportadores de estos países a avanzar en la cadena de valor añadido. Cuando el Acuerdo esté plenamente en vigor, los costes reducidos del comercio tendrán un impacto beneficioso sobre el crecimiento y el empleo en todos los países centroamericanos. Estamos viendo que las inversiones europeas están en aumento en la región centroamericana. Ciertamente el hecho de tener acceso a dos mercados tan importantes como la UE y los EE. UU. es un atractivo que puede convencer a las empresas a establecer su producción en la región centroamericana para luego exportar a estos mercados. Sin embargo, cuanto más avance la integración regional, más atractiva será la región para inversionistas que buscan economías de escala.
¿Qué productos o servicios podemos ver a corto plazo de parte de la UE vendiéndose acá?
La UE está interesada en colocar en la región centroamericana sobre todo productos industriales, tales como vehículos, maquinaria, farmacéuticos, productos agroquímicos, pero también alimentos y bebidas, tales como jamones curados, quesos, vinos, aceitunas o aceite de oliva. Además, cosméticos y perfumes es un segmento de interés para la UE. Aparte de comercio en bienes, el sector de servicios es un gran atractivo para la UE, sobre todo telecomunicaciones, transporte, seguros, servicios bancarios, construcción.
¿Qué servicios serán demandados y qué deben tener los países para ofrecerlos?
Turismo es el sector con mucho potencial en Centroamérica. Además, transporte, telecomunicaciones, servicios financieros, comercio electrónico, servicios médicos… Para potenciar el sector de servicios, hace falta crear condiciones de libre competencia en el mercado y evitar medidas proteccionistas. Esto a su vez resulta en más oferta y mejores precios al usuario.
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