Santiago de Compostela/EFE
El maquinista Francisco José Garzón Amo que manejaba el tren que se descarriló en Santiago de Compostela hablaba por teléfono con personal de la compañía ferroviaria Renfe y circulaba a 192 kilómetros por hora poco antes del accidente, según información revelada por las cajas negras del tren siniestrado, informó el Tribunal Superior de Justicia de Galicia.
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Segundos antes del siniestro se activó un freno, por lo que se estima que en el momento del descarrilamiento el tren circulaba a 153 kilómetros por hora, según estos datos, que son provisionales y están a espera del informe de la Policía Judicial. De acuerdo con la información, el conductor recibió una llamada en su teléfono profesional en la que personal de la empresa le dio indicaciones sobre la ruta hacia la ciudad de Ferrol, final del trayecto del tren que partió de Madrid.
Por el contenido de la conversación y por el ruido de fondo, “parece que el maquinista consulta un plano o algún documento similar en papel”, señala el Tribunal Superior en un comunicado.
El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago de Compostela, Luis Aláez, ordenó la realización de copias de seguridad del contenido de las cajas, informaron fuentes próximas a la investigación.
El vaciado de datos de las cajas negras del tren comenzó una vez recibidas las especificaciones técnicas de las cajas negras y de realizar una prueba, de manera que quedase totalmente garantizada la integridad y fiabilidad del contenido. Para ello, los datos fueron extraídos en un lápiz de memoria aportado por el juzgado y, posteriormente, se hicieron copias autentificadas con firma digital.
Todavía está pendiente el acceso a pequeñas zonas cerradas por hierros que hay que cortar en el tren, según el Tribunal Superior, que señala que existe “la posibilidad de que se trasladen perros para realizar una última inspección de los restos”.
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