Miami/EFE
Las explosiones y el enorme incendio registrados el lunes en la noche en la planta de gas propano Blue Rhino, subsidiaria de la compañía Kansas Farrellgas, en Tavares (Florida), que dejaron ocho heridos de diversa gravedad, se debieron a un error humano o un fallo del equipo, pero no a un sabotaje, informó ayer Richard Keith, jefe de bomberos de Tavares.
Las explosiones seguidas de enormes bolas de fuego que sacudieron las instalaciones de la planta no cobraron ninguna vida, pero sí obligaron a la evacuación de los residentes en la zona.
Todos los empleados que trabajaban en el turno durante el cual ocurrió el siniestro fueron localizados y nueve personas recibieron asistencia médica, algunas por inhalación de humo, como consecuencia del incendio que siguió a las explosiones.
Afortunadamente, tres grandes tanques que contenían 40,000 kilos de propano ubicados en las instalaciones de Rhino no llegaron a explotar, agregó Keith. Se esperaba que el gobernador de Florida, Rick Scott, que se encuentra en Orlando (centro del estado), viajara ayer al lugar del siniestro.
La Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA, por sus siglas en inglés) del Departamento de Trabajo investiga el incidente registrado en esta planta de gas propano que fue construida en 2004 y emplea a cerca de medio centenar de personas.
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