La cantante aclara que su personaje tiene esta vez más peso que en la película anterior. De hecho, juega un papel crucial en la historia: el pérfido Gargamel la secuestra porque requiere de ella la revelación de un conjuro secreto que permitirá que unos detestables seres artificiales que ha creado se conviertan en verdaderos (aunque, inevitablemente, malvados) Pitufos.
Al parecer —explica Perry—, la encontraron porque tenía “el toque ronco y masculino” que querían para el personaje, aunque en tono de broma añade que “la época en que mi cabello estaba azul probablemente ayudó”.
Katy dice que le gustaría desarrollar una carrera como comediante, y que algunas de las mujeres que más admira son Amy Poehler, Tina Fey y Rebel Wilson.
La intérprete no se considera aún una actriz, aunque le agrada que le digan que podría convertirse en una.
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