WASHINGTON DC/AFP
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llamó ayer a israelíes y palestinos a negociar de “buena fe” en las conversaciones de paz directas que se reanudaron ayer después de tres años de estar congeladas por la decisión de Israel de continuar la colonización en Cisjordania y Jerusalén Este. “Este es un avance prometedor, aunque quedan grandes desafíos y duro trabajo por delante”, añadió Obama.
El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, quien inició la semana pasada, en su sexto viaje a Medio Oriente, un acuerdo para la reanudación de las conversaciones, reconoció ayer que el “proceso” será “difícil”, e instó a ambas partes a buscar un “compromiso razonable” para poner fin al conflicto.
FRAGILIDAD
Como prueba de la fragilidad de estos inicios de negociación está la decisión del gobierno israelí de aprobar la liberación de 104 prisioneros palestinos detenidos antes de los acuerdos de Oslo en 1993, que fue acogida con beneplácito por la Autoridad palestina pero que ha suscitado fuertes reacciones en Israel.
El diario israelí Yediot Aharonot rechazó esta medida, titulando en primera página: “Los asesinos van a ser liberados”. La lista incluye a asesinos de mujeres y niños israelíes, afirman los medios. “Aquí estamos de nuevo”, titulaba el Jerusalem Post. “Los asesinos van a ser recibidos como héroes en Hebrón, Ramala y Yenín”, deploraba.
“Hay momentos donde se deben tomar decisiones difíciles para el bien del país y este es uno de esos momentos”, afirmó el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ante sus ministros al iniciar una reunión.
Previo al domingo, el Consejo de ministros de Israel adoptó un proyecto de ley que preveía un referéndum en caso de acuerdo de paz con los palestinos, la última etapa necesaria para ratificar un eventual acuerdo, tras la aprobación del gobierno israelí y después del parlamento.
El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) afirmó que la decisión no había recibido el apoyo de toda la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y que era un “gesto individual” de Abas.
Las negociaciones serán dirigidas por la ministra israelí de Justicia, Tzipi Livni, y el negociador en jefe palestino Saeb Erakat, con presencia de altos responsables estadounidenses.
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