Ramón H. Potosme
El ingeniero Agustín Jarquín Anaya deberá recurrir de amparo ante la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), según los constitucionalistas Oscar Castillo y Gabriel Álvarez, pues la cancelación de su nombramiento como diputado es contraria a la carta magna y no está dentro del marco de las causales de destitución señaladas en las leyes.
Ambos juristas refieren que el Consejo Supremo Electoral no tiene facultades para destituir a un diputado.
Argumentan que se trata de materia legislativa y que una vez hecho el nombramiento del diputado, termina el proceso y ya no es material electoral.
Álvarez dijo que la Asamblea Nacional y su Junta Directiva están obligadas, por legalidad y moralidad, como mínimo a desconocer la resolución del CSE y recurrir ante la CSJ por un conflicto de poderes. Mientras el poder judicial resuelve, el parlamento deberá mantener a Jarquín Anaya en su cargo.
“En este momento la Asamblea Nacional no tiene que acatar (la resolución del CSE). Bien puede decir, no estamos de acuerdo con esto, no son competentes de destituir al ingeniero Jarquín. Eso es obligación de la Asamblea, no por Jarquín sino por los electores”, señala Álvarez.
Castillo apuntó que claramente es un aspecto legislativo, pues las causales de destitución están establecidas en la Ley Orgánica de la Asamblea Nacional. “Veremos qué dice el poder judicial. No es un asunto electoral, no es escrutinio, no es acta impugnada, el proceso electoral ya es un acto consumado”, explica.
Consultamos al jefe de la bancada sandinista Edwin Castro, pero pese a que contestó, una vez que conoció que se trataba del Diario LA PRENSA, colgó. Mientras el magistrado José Luis Villavicencio no contestó nuestras reiteradas llamadas.
El jefe de la bancada democrática, Luis Callejas, considera que es una decisión que no debe de acatarse y que hoy se reunirán para determinar acciones pues ellos ya han condenado dicha resolución.
Se espera que Jarquín anuncie en conferencia de prensa las acciones que emprenderá a lo que él considera un aumento en el autoritarismo del inconstitucional presidente Daniel Ortega. Jarquín no contestó llamadas el día de ayer.
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