Lucía Vargas
Un grupo de ciudadanos representantes de varias organizaciones civiles se autoconvocaron en Granada para conformar una mesa de análisis sobre la aprobación de la construcción del canal interoceánico en Nicaragua y sus efectos. Los participantes coincidieron en que esa decisión del presidente Daniel Ortega ocasionará altos costos económicos al pueblo.
Los participantes manifestaron que es necesario hacer un trabajo de investigación sobre el tema para luego difundirlo a la población, en vista que hay muchos vacíos y desconocimiento sobre el destino del gran lago Cocibolca.
Luisa Molina, de la Coordinadora Civil, dijo que se van a movilizar a nivel nacional para hacer un trabajo cara a cara con la gente y decirles que de construirse el canal Nicaragua perdería su soberanía sobre el lago Cocibolca, además que conllevará a la expropiación de la tierra.
Al encuentro se unió la diputada suplente del MRS, Edipsia Dubón, quien dijo que hay mucha indignación por esa aprobación. “Estamos en carácter de ciudadanos autoconvocados, porque estamos indignados por la posición canalera de Ortega y Wang Jing que prácticamente tiene como eje destruir el lago Cocibolca. Hemos decidido iniciar un proceso de acciones jurídicas y otras muy puntuales contra la agresión y asesinato del lago”, dijo Dubón, tras opinar que los granadinos tienen el deber de ser los primeros abanderados en esta lucha.
Representantes del movimiento social Red Nequecheri se unieron a la lucha a más de cuarenta días de haberse dado la firma. Los presentes opinaron que se debe trabajar en los municipios que están en la cuenca del lago Cocibolca, para que se conozcan los efectos devastadores que trae ese proyecto contra la economía, la sociedad, el medioambiente y la vida de los nacionales.
Ruth Selma Herrera dijo que el pueblo se siente engañado con este proyecto que ofrece trabajo y mejoras, pero asegura que no es más que la venta de una parte de Nicaragua a cambio de nada.
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