Elízabeth Romero y Luis E. Martínez
“Las tropas están en Pantasma y andamos patrullando el área”, dijo Hernández, explicando que con la Policía están en persecución del grupo que lidera Gerardo Gutiérrez Gutiérrez, “El Flaco”, con el que fuerzas combinadas de ambas instituciones se enfrentaron a tiros el 18 de julio en la comunidad El Tamalaque. Ocho kilómetros al este del poblado de Praderas, cabecera municipal de Santa María de Pantasma, familiares de “El Flaco” dicen sentirse perseguidos por militares y policías, pero el jefe militar dijo que están respetando los derechos humanos de la población local.
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El director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Gonzalo Carrión, criticó el manejo que los operadores de justicia han efectuado en el proceso que ventilan contra Miguel Ángel Peralta, único detenido por el tiroteo con tropas combinadas del Ejército y de la Policía, en Talamaque, Pantasma, Jinotega.
Carrión reconoció que se trata de un caso delicado, porque en el mismo murió un soldado del Ejército y otro resultó herido, pero demandó de las autoridades del sistema de justicia que se ajusten a lo establecido por la ley y respeten los derechos humanos del detenido, quien recibió un balazo en la cabeza y está imposibilitado de utilizar sus extremidades inferiores por esa causa.
Los instrumentos internacionales sobre derechos humanos y las leyes nacionales establecen “el absoluto respeto” que las autoridades deben tener por la integridad de la persona detenida, recordó Carrión.
El abogado del Cenidh mencionó que la acusación presentada por la Fiscalía, el viernes en los tribunales de Jinotega, no se ajusta a la realidad que él, junto a otros funcionarios de ese organismo, conoció en el lugar donde acontecieron los hechos.
Entre otras cosas, Carrión señaló que Peralta no fue detenido en el sitio de la refriega ocurrida el 18 de julio entre autoridades del Ejército y el grupo armado, sino que un día después.
Y critica que la juez Yessenia Miranda al admitir la acusación hubiese asegurado que reúne los requisitos de ley “cuando no es cierto” a criterio de Carrión.
María Sulma Peralta, una de las hermanas del detenido, denunció al Cenidh que el 19 de julio ella y otra pariente fueron retenidas por militares cerca de hora y media en el empalme de La Marañosa, donde los oficiales insistían en que “por el bien de ustedes y de él entréguenlo”.
Pobladores del lugar aseguraron al Cenidh que Peralta fue arrestado al día siguiente, después que fue descubierto tirado entre siembros de arroz.
Fidel Gutiérrez, quien asegura fue víctima de detención arbitraria de la Policía, denunció que cuando a él lo capturaron también trasladaban al herido y lo iban golpeando.
“Hijo de p… así te queríamos agarrar”, asegura Gutiérrez que le decía un agente al herido, al tiempo que lo golpeaba con los puños.
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