Leida Gutiérrez
psicóloga clínica
Parte de nuestra vida está basada en hábitos, ya sean buenos o malos. Nadie nace con ellos, se adquieren, no suceden sin ser ocasionados. Cada persona suele moldear continuamente su forma de ser y de actuar, de acuerdo a las influencias que recibe del medio que la rodea; en la casa, en la escuela, en el trabajo, con los amigos, con todo esto vamos construyendo nuestra identidad, estilo de vida y construimos así nuestro sistema de creencias y valores, el cual define la actitud que tendremos ante la vida y el rol que ocuparemos en la sociedad, que estará presente en toda situación o actividad y puede ser modificado por las exigencias del medio.
Los valores, ideas, sentimientos y experiencias significativas definen los hábitos de cada persona. Por tanto los hábitos se crean, no se obtienen por herencia, se pueden volver necesidades y nos llevan a realizar acciones automatizadas.
Crear buenos hábitos requiere de estar conscientes que son para bien, para así incorporarlos en nuestro diario vivir, según los expertos crear nuevos hábitos o deshacerse de hábitos que no son buenos solamente se requiere de unas seis semanas, si lo hacemos repetidos, seguros de que es lo que deseamos por ejemplo hábitos alimenticios, emocionales. De sostener emociones saludables, comportamientos que nos provean satisfacción, ahorrar, hacer ejercicios, conservar el hábito de la lectura, amar, perdonar, hacer el bien,
Consejo: hagamos una lista de los hábitos que deseamos formar o reforzar y de los que no nos dan buen provecho. ¡Éxitos!

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