
Humberto Galo Romero
Hace 16 años doña Ivania Peña abrió una pequeña rosticería en el parque central de San Jorge, municipio de Rivas, al sur del país. Con la venta solo de pollo frito, Ivania empezó a ahorrar durante casi una década, hasta que logró trasladar su negocio a su casa, donde sentaría las bases para lo que hoy es su establecimiento comercial: una pequeña empresa diversificada, con productos con mayor calidad y acceso a tecnología, casi lista para insertarse al complejo mundo de la bancarización.
Ese crecimiento se fortaleció hace tres años cuando resultó beneficiada con un programa de asistencia técnica, donde recibió asesoría sobre cómo impulsar y fortalecer el negocio. Hoy su local, que lleva su nombre, no solo ofrece pollo sino también sopas, comida a la carta y postres, que son degustados por turistas que cruzan la ciudad.
Esa misma experiencia de éxito e historia de superación comparten Elizabeth Sirias, Allian Miranda y Germán Cortez que desde el año pasado junto a otras setenta empresas están recibiendo asistencia técnica especializada por parte de la Fundación Centro Empresarial Pellas y la Fundación Citi Bank.
El empresario cuenta que en los últimos tres meses ha adquirido también elementos de asesoría para tener un mejor registro de la contabilidad y en el futuro planea adquirir un software especializado para efectuar las reservaciones en el hotel, el cual anualmente recibe la visita de un poco más de 1,000 huéspedes. Este empresario también es propietario del restaurante Mango’s Town.
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- US$$79,680 es el monto que se está invirtiendo en el programa sobre Fortalecimiento de Capacidades Administrativas de Financieras de las Pymes.
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“Esta iniciativa se está desarrollando en la zona sur y en el centro del país desde el año pasado y la idea es ir dotando a las pymes involucradas de conocimientos especializados en administración”, explicó Cintya Torrentes, coordinadora del proyecto Fortalecimiento de las Capacidades Administrativas y Financieras de Pymes Turísticas.
El proyecto se está ejecutando en distintas zonas de Rivas, Ometepe, San Jorge, San Juan del Sur, Granada y San Marcos, donde también se les está enseñando a las pymes sobre gestión empresarial, desarrollo de lineamientos estratégicos, sostenibilidad y orden financiero empresarial.
“El objetivo es que estas empresas se preparen para poder insertarse en los procesos de bancarización y de esta manera poder acceder a los distintos servicios y productos financieros que los bancos disponen”, dijo Torrentes.
Inicialmente este grupo de empresas formó parte del proyecto Ruta Triángulo del Sur, el cual fue desarrollado por el Centro Empresarial Pellas desde el 2009 hasta junio del año pasado.
“Con el proyecto Ruta Triángulo del Sur se beneficiaron directamente 220 pymes de Granada, San Jorge, Ometepe y San Juan del Sur al recibir capacitaciones en elementos de gestión empresarial”, sostuvo Carlos Membreño, asesor de dicho proyecto para los capítulos de San Jorge y Rivas.
Membreño explicó que durante ese período estas pymes fueron capacitadas en tres elementos básicos: gestión empresarial (mercadeo, administración, sostenibilidad), certificaciones de calidad y coinversión para mejorar la infraestructura de los negocios.
APRENDEN SISTEMAS CONTABLES
Las setenta empresas que participan en este proyecto están vinculadas a actividades tales como pequeños hoteles, restaurantes y promotoras turísticas. Para este proyecto, el Centro Empresarial Pellas está aportando 29,680 dólares y la Fundación Citi contribuye con 50,000 dólares.
Doña Elizabeth Sirias es propietaria del restaurante La Lucha, una instalación que cuenta con 25 años de existencia. “Desde hace tres años hemos estado capacitándonos en distintas áreas: mercadeo, cocina, administración e inversión”, comenta.
En los últimos tres meses, Sirias ha estado recibiendo distintas capacitaciones en aspectos referidos al área contable. “Me han capacitado sobre aspectos importantes tal como la formalización de las cuentas, administrar el negocio, el conocimiento de leyes sobre impuestos y también financiamiento”, dijo.
Este acompañamiento también tiene un componente de inversión en el desarrollo, ya sea infraestructura o bien para adquirir mobiliario o implementos tecnológicos.
“Para cada empresa beneficiada hay un monto de hasta 1,000 dólares disponibles para financiar aspectos que ayuden a mejorar los negocios, en este caso implementos tecnológicos tales como computadoras o programas especializados ”, dijo Torrentes.
Según Torrentes, este monto es asumido en partes iguales por los empresarios y por el programa para adquirir algún bien, por ejemplo si el precio de una computadora es de 500 dólares, la mitad de este precio es costeada por la fundación y la otra parte por el propietario.
Y fue precisamente eso lo que realizó don Germán Cortez, propietario del restaurante Pollo Dorado en Rivas, un negocio surgido en 2004. Cortez cuenta que desde hace algunos años ha comenzado a recibir capacitaciones que le han permitido mejorar en aspectos tales como atención al cliente, un poco de conocimientos del idioma inglés y certificaciones para las personas que laboran en la cocina. Ahora también cuenta con un programa para elaborar las facturas de su negocio y un sistema de vigilancia.
“El programa con Citi Bank y la fundación Pellas me ofrecieron una cantidad determinada, pero yo acepté solamente 400 (dólares) por ahora, para establecer el sistema de terminales para las cámaras de vigilancia”, sostuvo Cortez.
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