La coalición de la oposición siria condenó este domingo la «ejecución colectiva» de decenas de soldados sirios capturados por los rebeldes en el norte del país y anunció la creación de una comisión de investigación.
Más de 150 soldados y milicianos leales al Gobierno murieron en la toma de Jan al Asal, una localidad estratégica de la provincia septentrional de Alepo, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). Entre los muertos, 50 combatientes leales al Gobierno fueron ejecutados después de haber sido capturados, indicó el OSDH.
«Hay vídeos que muestran lo que parece ser una ejecución colectiva de un determinado número de soldados», indicó la coalición de la oposición en un comunicado. «La Coalición condena ese acto y anuncia la creación de una comisión de investigación», agregó el comunicado, que destaca la «necesidad de enjuiciar a todos aquellos cuya participación en el crimen se haya probado».
Según la Coalición, las primera pistas apuntan a la participación «de grupos armados no afiliados al estado mayor del Ejército Sirio Libre (ESL)», la milicias del sector considerado moderado de la rebelión que tiene el apoyo de los países árabes y occidentales.
La novena división del ESL fue la primera en reivindicar la toma de Jan al Asal el lunes pasado, pero las imágenes difundidas el viernes por el OSDH atribuyen esa operación a milicianos yihadistas, entre ellos el Frente Al Nosra (afiliado a Al Qaeda) y Liwa Ansar Al Jilafa (Brigada de Partidarios del Califato). Liwa Ansar al Jilafa reivindica sin embargo su pertenencia al ESL.
«La Coalición y el Estado Mayor del ESL condenan cualquier violación de la Convención de Ginebra» sobre crímenes de guerra, afirmó el comunicado.
El sábado el ministerio sirio de Asuntos Exteriores escribió una carta al secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, y al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos para denunciar «la matanza horrible cometida por el grupo terrorista Liwa Ansar Al Jilafa» contra «decenas de civiles y militares».