BRASILIA/AFP
El gobierno brasileño lanzó este lunes un programa que busca atraer a miles de médicos extranjeros para cubrir un déficit en la red de salud pública, una medida que ha sido criticada por el gremio local de la profesión.
La previsión oficial es que todos los médicos seleccionados comiencen a trabajar en Brasil a mediados de septiembre, concentrados sobre todo en el interior del país y la periferia de las grandes ciudades.
La medida será implementada a través de una resolución presidencial, regulada por el ministerio de Salud y de Educación. La medida, que también ampliará las vacantes para estudiantes de medicina y aumentará los años de formación, fue lanzada como una respuesta del gobierno de la presidenta Dilma Rousseff a las históricas protestas que sacudieron Brasil en junio en demanda de mejores servicios públicos y contra la corrupción. «No se puede obligar a un médico que quiere vivir en la capital a trasladarse al interior. El profesional de la salud tiene derecho a trabajar donde quiera», afirmó la mandataria al lanzar el programa 'Más médicos'.
Según la presidenta, la iniciativa busca «garantizar que todos los brasileños tengan acceso a un médico».
La estimación oficial es abrir unas 10,000 vacantes y el programa tendrá una inversión de unos 2,800 millones de reales, 1,400 millones de dólares al cambio actual. El gobierno señaló que la prioridad será llenar esas vacantes con médicos brasileños, pero que los puestos remanentes serán completados con profesionales extranjeros. Los cargos serán asignados por tres años. Uno de los requisitos para optar al programa es que los profesionales provengan de países donde haya más de 1.8 médicos cada 1,000 habitantes, como España, Portugal, Cuba, Argentina o Uruguay, destacó la prensa brasileña. El diario Folha de Sao Paulo, sin embargo, publicó este lunes que el gobierno de Rousseff habría desistido de promover la llegada de miles de médicos cubanos, dando prioridad a facultativos de países como España y Portugal.
Los gremios brasileños de la salud se oponen a esta medida, asegurando que el problema de Brasil no es la falta de médicos, sino la mala gestión y la falta de recursos en el sistema público. Médicos, enfermeros y otros profesionales del área han realizado protestas para reclamar por este anuncio, en el marco de las masivas protestas callejeras de junio.
Según el ministerio de Salud, hay un déficit de 54,000 médicos en el país.