San Salvador/ACAN-EFE
Centroamérica necesita aerolíneas de bajo costo que contribuyan a abaratar los precios del transporte de pasajeros, cuyo mercado está concentrado y tiene tarifas altas, señalaron hoy en El Salvador autoridades y expertos.
«Hay que crear otro tipo de aerolíneas», como las «de bajo costo», a las «que les puedan interesar ciertos mercados en el corredor centroamericano», dijo el consultor mexicano Marcos Ávalos, quien presentó un estudio sobre la competencia en el transporte aéreo en El Salvador.
Ávalos declaró a los periodistas que Centroamérica tiene «una industria (aérea) concentrada», pero que «hay oportunidades» para aerolíneas económicas, sobre todo «si se acompañan con una política de (fomento del) turismo».
El superintendente de Competencia de El Salvador, Francisco Díaz, apuntó también a periodistas que «ojalá que se logre» la entrada de líneas aéreas económicas al país y la región, pues así «los segmentos de mercado se dividen».
«Habrá un segmento de mercado que efectivamente va a tener acceso por primera vez a la existencia de una línea aérea más económica, pero veo otro segmento que no quiere sufrir las incomodidades que le genera» una empresa de ese tipo, planteó.
«Sin embargo, lo lógico sería que bajaran» las tarifas, remarcó Díaz, quien aseguró que una aerolínea estadounidense que mantiene un vuelo semanal entre San Salvador y Miami «ha generado un descenso que anda por el 10 % a 12 %» en las tarifas.
Según la prensa, empresarios salvadoreños tramitan la creación de una línea aérea de bajo costo que tendría alcance regional.
La Superintendencia de Competencia salvadoreña presentó el estudio de Ávalos, de la firma mexicana Adhoc, y otro sobre el mercado aéreo latinoamericano, del experto chileno Aldo González, en un acto apoyado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Díaz Rodríguez explicó que la Superintendencia promovió la actividad para fomentar una mayor competencia en el transporte aéreo en el país.
Ávalos comentó que si alguien quiere «viajar al corredor centroamericano no tiene opción» de obtener tarifas bajas a pesar de la cercanía entre los países.
En Centroamérica se pagan «precios (cuya) diferencia con respecto a viajar a Los Ángeles (EE.UU.) no es tan sustancial», comparó.
Un billete de ida y vuelta entre algunos países centroamericanos suele costar entre 500 y 700 dólares, según la clase de ocupación, en vuelos de entre 30 y 40 minutos.
Ávalos reconoció que «el volumen (de pasajeros) en algunas rutas puede ser» lo decisivo en una tarifa alta porque no son rentables.
En un vuelo «El Salvador-Nicaragua en promedio puede haber no más de 25 pasajeros», por lo que «posiblemente no le interese esa ruta» a alguna aerolínea de fuera de Centroamérica, que preferirá mercados más atractivos como Costa Rica o Panamá, dijo.
El experto mexicano indicó que su estudio sobre el transporte aéreo en El Salvador, entre otros aspectos, plantea «reformar las leyes nacionales» con el fin de «bajar las barreras» e incentivar «la mayor entrada de aerolíneas».
Ávalos también señaló en su documento que El Salvador debe suprimir el pago de una fianza, de monto no precisado, que se exige a las líneas aéreas con menos de 10 años de operación en el país, cobro que, dijo, «no tiene sentido» y no existe en otros países.
El superintendente de Competencia salvadoreño comentó que el reporte de valos también determinó que en el país «hay una dominancia por parte de una línea aérea», a la que no identificó, y que «hay algunas rutas en las cuales hay un proveedor único».