El hombre está de pie, en la plaza Taksim, en Estambul. Mudo, con la mirada fija, no se ha movido desde hace horas. Su acción pacífica, en un lugar donde las autoridades turcas han prohibido reunirse, intriga y fascina a los cientos de personas que lo observan, a él y a la policía.
El hombre llegó el lunes al caer la noche y se plantó en medio de la plaza, a unas decenas de metros del parque Gezi, cuna de la protesta contra el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, bien protegida por la policía después de que la noche del sábado las unidades antimotines la vaciaran, a base de cañones de agua y gas lacrimógeno, de sus miles de manifestanes.
Cinco horas más tarde, el hombre sigue ahí, con las manos en los bolsillos, con un bolso y botellas de agua a sus pies, con la mirada fija en el enorme retrato del fundador de la Turquía moderna, Mustafá Kemal Ataturk, colgado encima del antiguo centro cultural.
La noticia de su acción se extendió velozmente por las redes sociales. En Twitter tiene un nombre: #Duranadam, 'el hombre en pie' o 'standing man' en inglés, y cientos de personas han acudido ya a verlo.
El autor de esta acción sin precedentes, que intenta burlar la prohibición de manifestarse al tiempo que ocupa la plaza Taksim, se llama Erdem Gunduz, un coreógrafo de la ciudad ayudado por sus amigos, quienes impiden a los cientos de espectadores que se le acerquen y que lo abastecen de agua. «Queremos protegerlo de cualquier provocación. Es necesario que esté solo en el medio de la plaza, de lo contrario la policía pretextará que hay una manifestación para dispersar a todo el mundo», dijo Asma, una joven turca que trata de empujar a la gente hacia los costados.
Poco a poco, una cadena humana forma un gran círculo a su alrededor. Las llamadas a dejar el lugar con cada vez más numerosas. Algunos jóvenes discuten, en desacuerdo sobre la estrategia.
El objetivo del coreógrafo es permanecer en el lugar durante un mes, alternando 24 horas de inmovilidad y tres horas de descanso, durante los cuales debe ser sustituido por uno de sus amigos. Su acción ya tiene émulos: un puñado de jóvenes se ha puesto a su lado y miran hacia donde está Ataturk.
Pero la policía toma decisiones rápidamente. Decenas de policías se acercan. 'El hombre en pie' se marcha, rodeado de decenas de personas. Otros tienen menos suerte. Una docena de jóvenes manifestantes fueron detenidos ante los objetivos de los fotógrafos y subidos a un autobús de la policía.
Este martes, la policía turca detuvo a decenas de personas de movimientos de extrema izquierda en relación con las manifestaciones antigubernamentales que sacuden al país desde finales de mayo, afirmaron varias fuentes. En Estambul, la policía arrestó en sus domicilios a unos 90 miembros del Partido Socialista de los Oprimidos (ESP), una pequeña formación activa en las manifestaciones, afirmaron a la AFP fuentes judiciales de la ciudad. La policía también irrumpió en los locales del periódico Atilim y en la agencia de prensa Etkin, cercanos a este partido, informaron las televisiones NTV y CNN-Türk. El diputado Sirri Sürreya Önder confirmó en Twitter la detención en su domicilio del vicepresidente del ESP, Alp Altinörs.
NTV informó asimismo de la detención de 30 personas en Ankara, de 13 en Eskisehir (noroeste) y de operaciones policiales en otras 18 provincias.
La policía turca ya había detenido a casi 600 personas el domingo en Estambul y en Ankara en las manifestaciones antigubernamentales, según fuentes judiciales locales. El lunes, el Gobierno turco amenazó con recurrir al ejército para apagar los últimos focos de protesta popular contra el primer ministro Recep Tayyip Erdogan.