El ataque contra el aeropuerto de Kabul terminó en la mañana de este lunes con la muerte de los siete atacantes, anunció a la AFP la policía afgana, que agregó por el momento no se había sido señalado ninguna víctima civil o de las fuerzas de seguridad locales.
El grupo de insurgentes, armados de granadas y armas automáticas, se apoderó de dos edificios de esta zona, en principio muy segura del noreste de la capital afgana. El ataque fue reivindicado por los talibanes, que combaten desde hace diez años al gobierno de Kabul y sus aliados de la OTAN.

«Había siete atacantes, dos (kamikazes) que accionaron bombas que cargaban y otros cinco que murieron en los combates», anunció a la prensa el jefe de la policía de Kabul, Mohamad Ayub Salangi. «No hay víctimas entre las fuerzas de seguridad y tampoco tenemos informaciones sobre víctimas civiles hasta ahora», agregó.
El aeropuerto de Kabul, custodiado por numerosos hombres armadas, opera recibiendo aviones civiles y militares y un sector está reservado a la fuerza de la coalición de la OTAN, encabezada por Estados Unidos. Este lunes por la mañana, se cancelaron todos los vuelos.
Un portavoz de la coalición indicó que «personas de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) de la OTAN estaban junto a las fuerzas afganas, pero que la operación la llevaron a cabo estas últimas».
Los grupos talibanes atacan regularmente la capital afgana, custodiada por las fuerzas afganas y occidentales, lo que provoca combates que duran varias horas y terminan generalmente con la muerte de los atacantes y un números variable de víctimas civiles y de las fuerzas de seguridad.
Por otro lado, un militar polaco murió este lunes en Afganistán por la explosión de una bomba de fabricación casera, anunció el portavoz del ejército de Polonia Marek Pietrzak. El sargento Jan Kiepura, 35 años, murió cerca de la base de Ghazni, en el sureste de Afganistán, precisó el portavoz.
Se trata del 39º militar polaco muerto en Afganistán desde 2002.
Polonia mantiene en Afganistán, en el marco de la intervención de la OTAN, una fuerza de 1.700 hombres.