Ventana verde

Carlos y Néstor dialogaban que se acercaba una tormenta y que no estaban en una zona buena. En esa ocasión les acompañaba Vicente, un amigo, andaban de caza. El monte en donde se hallaban estaba apenas por encima del nivel del río y por todos lados se veían indicios que esa zona se inundaba fácilmente.

Bayardo Quinto Núñez

Carlos y Néstor dialogaban que se acercaba una tormenta y que no

estaban en una zona buena. En esa ocasión les acompañaba

Vicente, un amigo, andaban de caza. El monte en donde se

hallaban estaba apenas por encima del nivel del río y por todos

lados se veían indicios que esa zona se inundaba fácilmente.

Oscuros nubarrones cubrieron rápidamente todo el cielo, y bajo la

fronda del monte la tarde se oscureció más.

Aún Carlos, Néstor y el amigo Vicente no habían escuchado ningún

trueno, pero la tormenta se sentía muy próxima, pero calculaban

que si se volvían sobre sus pasos la lluvia les iba a agarrar en

aquella zona baja y era muy peligroso.

De pronto, repentinas ráfagas de viento, cargado de humedad,

sacudían las copas de los árboles, y se detenían de pronto, y el

monte quedaba sibilino, para luego volver a llenarse de rumores

con otra ráfaga repentina.

Era algo difícil de describir, pues parecía no ser sólido, y no tenía

facciones definidas, solamente era una enorme cabeza

fantasmagórica que los miraba desde a través del inmenso cristal de la

lluvia incolora transformada en espejo natural, era algo hermoso

de nunca acabar de ver, era como una ilusión, pero desgraciadamente

era realidad. Otro estruendo los estremeció y huyeron

de ahí; se fueron a otro lado.

Apenas se alejaron comenzó a llover torrencialmente. Pasaron una

noche espantosa, soportando la tormenta bajo una lona que

llevaban, pero fue mucho peor el instante de terror que pasaron

frente a aquella ventana verde espesa y lluvia a raudales desde lo

alto de los cielos, fue todo un espectáculo ver los rayos y cómo

tronaba el sistema galáctico, todo fue un simple susto, pero un

tremendo espectáculo y Carlos, Néstor y Vicente fueron bautizados

por la madre naturaleza y castigados a la vez por todo el

sufrimiento que pasaron como una confluencia del romanticismo

realístico de este mundo protervo.

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COMENTARIOS

  1. Nestor Valle González
    Hace 13 años

    Felicidades al Licenciado Bayardo Por su Bonita Poesía de Ventana Verde y del Miedo a la Boca.

  2. Bayardo Quinto Núñez
    Hace 13 años

    Dr. Nestor Valle, gracias por elogio a mis obras: 1) Ventana verde y 2) Del miedo a la boca. Estas obras que a Ud., le gustaron mucho no son poesías, son Minicuentos. Saludos cordiales mi querido Dr Valle…. Posdata: y estoy agradecido doctor por haber detenido su tiempo para leerme, y a todos los que me han leído y no han comentado por determinadas razones…!!! A todos un saludos.

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