El presidente del Tribunal de Apelaciones de Managua, Gerardo Rodríguez, lamentó la expulsión del equipo de LA PRENSA del Complejo Judicial mientras daba cobertura a una demanda de la hijastra del presidente inconstitucional Daniel Ortega, Zoilamérica Ortega Murillo.
Rodríguez prometió abrir una investigación el día de mañana para conocer detalles del hecho y tomar alguna medida si determinan que hubo “excesos”.
Por lo pronto Rodríguez dijo que hablará con los agentes de seguridad y el área de relaciones públicas para mejorar la comunicación con los medios.
Para Rodríguez es lamentable el hecho ocurrido con los periodistas por lo que recomendó mejorar los canales de comunicación para que ese tipo de actos no vuelvan a ocurrir, puesto que los comunicadores sólo hacen su labor.
Dijo que escuchó la versión del relacionista público del poder judicial, Roberto Larios sobre las normas de seguridad, por lo que prometió una investigación el día de mañana y dijo no tener problemas en tomar medidas si hubo exceso de parte de los involucrados.
“Desde mi cargo voy a hablar con los compañeros de seguridad, vamos a establecer un mecanismo de comunicación para tratar el asunto y que estas cosas no sucedan de esa manera, no es política de este poder judicial que el trabajo de ustedes se obstaculice, respetando los procedimientos que el poder judicial tiene”, dijo Rodríguez.
La directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) Vilma Núñez, la Asociación de Periodistas de Nicaragua (APN), la Unión Mundial de Escritores (PEN, siglas en inglés) y el presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor René Sándigo, condenaron los actos en contra de los comunicadores y coincidieron en que es evidencia de la represión y violación a la libertad de prensa.
“Es un paso en la consolidación del autoritarismo que se instala en el país”, consideró Núñez.
Mientras la Asociación de Periodistas de Nicaragua emitió un comunicado con una enérgica protesta por el atropello y censura al equipo de LA PRENSA.
La Unión Mundial de Escritores, capítulo Nicaragua, manifestó su solidaridad con los periodistas agredidos y demandó que el poder judicial emita disculpas.
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Monseñor Sándigo catalogó de “grotescas” y “violentas” las imágenes en las que guardas de seguridad del Complejo Judicial obligan al fotógrafo de LA PRENSA a abandonar el edificio.
“Las imágenes dicen mucho”, reaccionó el prelado, mientras exhortó a que este tipo de abusos no se conviertan en una costumbre de las instituciones públicas. “Que no se conviertan en acciones habituales, porque al final van creando una mala imagen de las instituciones, van creando una imagen de represión y de violación de la libertad de prensa. Esto tiene que ser objeto de reflexión”, dijo.
Sándigo se mostró preocupado porque, según él, la trayectoria histórica ha dejado como experiencia que estos abusos tienen una conclusión negativa”. “Esperamos que si fue una situación puntual sea corregida de modo que los medios puedan captar la información y no ser reprimidos por su actuar”, reiteró.
En tanto, el arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes dijo que los abusos sufridos por los periodistas de LA PRENSA no abonan a la bienandanza del país, y por el contrario generan más tensión.
NO VIOLENTARON NORMAS
El equipo de LA PRENSA jamás violó normas de seguridad dentro del Complejo Judicial Managua, a como justificó Roberto Larios, vocero del poder judicial, ya que la periodista Martha Vásquez y el reportero gráfico Manuel Esquivel antes de ingresar al Complejo, presentaron su identificación en el portón número dos. Ahí los agentes de seguridad los requisaron y luego ellos se dirigieron al área pública donde todo ciudadano puede circular.
“Lo que no hice de forma inmediata fue cumplir con el requisito que Roberto Larios impuso para poder controlar a los medios de comunicación que llegan al complejo, que es ir a inscribirse al cuaderno de control de relaciones públicas, porque di prioridad a mi noticia”, expresó Vásquez.
El equipo periodístico abordó afuera a Zoilamérica Ortega Murillo, hijastra del presidente inconstitucional Daniel Ortega e hija de la primera dama Rosario Murillo. Luego cuando entraron al área de la Oficina de Recepción y Distribución de Causas y Escritos (Ordice), ubicada en la planta baja del edificio y de acceso al público es cuando los guardas de seguridad se acercan al reportero gráfico y le dijeron que saliera porque no tenía permiso de estar ahí.
“En ese momento les dije a los de seguridad que se calmaran que dejaran la prepotencia que nadie estaba peleando y que ya le avisaría a Roberto y me iría a inscribir al cuaderno. Llamé a Roberto a su celular le informé que nos estaban sacando y él me dijo vení inscribite, y yo le dije, lo que quiero es que les digás a los guardas que no nos saquen sino perdemos la foto”.
Vásquez se inscribió y solicitó autorización a Larios para anotar al fotógrafo a fin de no perder el momento de la noticia lo cual el vocero aceptó, no obstante al mismo tiempo hizo señas a los de seguridad a que procedieran con el desalojo del fotógrafo. “Por eso el de seguridad vociferaba que el doctor Larios le había ordenado sacar al fotógrafo, a pesar de que yo le decía que ya estaba inscrito con autorización de Roberto”.
“Roberto no puede justificar violación de ninguna medida de seguridad, porque una imposición administrativa no equivale a una norma de seguridad”, recalcó Vásquez, quien al final no logró dar cobertura a la interposición de la demanda de Ortega por los obstáculos impuestos por la seguridad de los juzgados.
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