Lidia López
¿A quién de niña sus padres no le regalaron un pelón, juego de cocina u otro juguete para que pudiéramos jugar a la “casita”? Cuando teníamos esa edad entusiasmadas jugábamos a hacer el papel de la mamá del “pelón”, lo cuidábamos y no nos gustaba que nadie más lo tocara, cosas que te hacían sentir la mejor mamá del mundo. Cierto, ¿no?
De esto solo quedan recuerdos, el tiempo pasó y el rol que te toca “jugar” ahora es el de la hermana mayor.
Si eres la mayor, seguro sabés de lo que hablamos y hasta te ha pasado lo mismo que lo vivido por estos hermanos. Lo que antes era un juego, ahora es la realidad ¿Querés saber lo que nos contaron? ¡Sigue leyendo!
ADORADA HERMANA MAYOR
Cuando Ana Yanzi Toledo tenía 7 años, su mamá quedó embarazada, y para ella la noticia de tener un hermanito no fue agradable.
Aunque Ana dice que ser la hermana mayor no es un problema como muchos piensan o creen, ya que cada momento que pasa con su hermanito Pedro, de 13 años, lo disfruta al máximo. Esta chavala de 20 años cuenta que siempre lo ha pasado de lo mejor con él, incluso cuando estaba de meses. “Practicaba con mi hermano… le daba pacha, lo cambiaba y hasta jugaba con mis amigas que él era el muñeco”, confiesa.
No cree que el rol de hermana sea “pesado”, solo que hay que saber llevarse con su hermanito y tener comprensión cuando las cosas se quieran salir de control. Ana no se considera una hermana estricta y aburrida, más bien ha aprendido que la comunicación y confianza que se le brinda al hermano menor, es fundamental para que la relación de hermanos funcione.
¡ME ENCANTA SER LA MAYOR!
Aunque ella tenga 18 años y él 7, la diferencia de edad no es un impedimento para que Carolina y Giordano Bendaña sean muy unidos.
¿Quién no ha quedado a cargo de su hermanito cuando tus padres tiene que salir? Creo que a todos, y Carolina no es la excepción. Su rol de hermana mayor ha hecho que gane responsabilidad, confianza y preparación para cuando le toque ser mamá.
Cuidarlo, ir a traerlo al “cole”, darle de comer y hasta dormirlo, son algunas de las cosas que hace esta chavala cuando a su mamá le toca trabajar. Una de las cosas que le gusta hacer es dormir a Giordano. Cada noche ella le inventa un cuento para que él pueda dormir tranquilo, cosa que su hermanito adora. A Carolina le encanta ser la mayor, ya que la seguridad y confianza que le inspira a su hermanito, ¡no tiene precio!
YO SOY LA HERMANA MAYOR
Muy bien dicen que entre mujeres se entienden, y eso es lo que pasa con este trío de hermanas que catalogan su relación como “excelente”.
Ellas son Iselma, Marisa e Isabela Flores, las súper amigas. Iselma, de 16 años, es la hermana mayor y confiesa que le llevó un poco de tiempo entender lo que eso significaba. Ella sabía que era toda una responsabilidad y hasta un “problema” cuidar de las menores. Ahora con plena seguridad afirma que la relación que tiene con sus hermanas es de buenas amigas, aunque dice que cuando tiene que dar el ejemplo, no duda en protegerlas y cuidarlas.
Para esta chavala ser la hermana mayor es muy “bonito”, porque siente que se prepara para cuando se convierta en una verdadera madre.
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